V de Vendetta

06/11/2009

V de Vendetta

Título original: V for Vendetta
Dirección: James McTeigue
País: USA, Reino Unido y Alemania.
Año: 2005
Duración: 132 min.
Género: Acción, drama, thriller
Interpretación: Natalie Portman, Hugo Weaving Stephen Rea, Stephen Fry, John Hurt, Tim Pigott-Smith, Rupert Graves, Roger Allam, Ben Miles, Valerie Berry, Sinead Cusack, Nathasha Wightman, John Standing.
Guión: Hermanos Wachowski


SINOPSIS

“V de Vendetta” está ambientada en un futuro próximo: Inglaterra se ha convertido en un estado totalitario y fascista. La película narra la historia de Evey, una joven de la clase trabajadora que es rescatada de una situación de vida o muerte por un misterioso enmascarado conocido como V. Cuando Evey descubre la verdad acerca del misterioso pasado de V, también descubre su propia verdad, y se convierte en su leal aliada para ejecutar un plan que pretende encender la llama de una revolución, devolver la libertad y la justicia a una sociedad asfixiada por la crueldad y la corrupción.


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CRÍTICAS

[Pablo Castrillo, Colaborador de CinemaNet]

Vendetta¿Qué sucede cuando se da más importancia al mensaje que a la historia? ¿A dónde nos lleva dar la prioridad a la transmisión de una idea y no a la narración? Recuerdo que una profesora de la Universidad solía decirnos que para escribir un guión, no hace falta un tema previo. Bastaba con ponerse a escribir. Y entre las líneas del diálogo iría calando lo que ella llamaba “el punto de vista del autor”. Se ve que no todo el mundo lo tiene claro siempre…

Entre los erráticos bandazos post-Matrix de los hermanos Watchowski destaca “V for Vendetta“. Se trata de una historia futurista de estética fascinante, con un planteamiento profundamente imaginativo. Imaginen que el mundo está sumido en el caos. Los EEUU son pasto de una guerra civil, el mundo se desmorona azotado por desastres y conflictos sin cuento. Y sólo el Reino Unido se sostiene en pie, manteniendo la seguridad de sus ciudadanos y su fortaleza militar frente al enemigo. Pero a un precio muy alto: el de la libertad (nótese, hasta aquí, la llamativa coincidencia con la premisa dramática de Children of Men). La sociedad británica es, pues, una masa uniforme intelectualmente anestesiada que ha cedido todos sus derechos en pro de la anhelada seguridad. Y ahí entra el enigmático protagonista: “V”, un enmascarado de pasado oscuro que pretende acabar con la opresión del régimen británico, abriendo los ojos al pueblo… A través de una forma un tanto lírica de terrorismo.

VendettaEl guión es interesante, por cuanto plantea temas que, por lo menos, dan qué pensar. ¿No es cierto que, salvando las distancias, se ha vivido una situación análoga en la Norteamérica del “post 11S”? Además, la película presenta algunos aciertos verdaderamente llamativos. La estética que impregna todo el metraje es magnética y cautivadora: un impresionante trabajo de dirección artística, una estupenda ambientación, y una fantástica caracterización de los personajes. A propósito, aún más digna de mención es la curiosa y difícil empatía que se establece entre el público y el protagonista, a pesar de la máscara que oculta su rostro (¿o gracias a ella?). Y quien haya visto la película no se olvidará fácilmente de la espectacular coreografía de las escenas de acción.

Fallan, en cambio, el ritmo y la unidad de acción. Esenciales, por cierto, para que un espectador permanezca a gusto en su butaca. El llamado segundo acto -minutos 30 a 80, aproximadamente- es un agónico relato con historias ajenas al argumento que distraen al espectador de la acción central. Un plomo difícil de digerir por la dispersión de la acción y las relaciones. Y para cualquier cineasta, éste es casi el único pecado capital: aburrir al público.

Pero lo más llamativo no es eso: “V de Vendetta” es una obra ideológica hasta el extremo. Y en un tono bastante descarado y demagógico.

El carácter salvador de “V”, plantea, por un lado, el dilema político y social entre seguridad y libertad. No en vano Miguel Ángel Huerta hablaría en su libro “Celuloide en llamas” de un cine rebelde post-11S. En este contexto, la película constituye una importante crítica a la actitud de la administración Bush en los años posteriores a los trágicos atentados contra el World Trade Center de Nueva York. El ciudadano medio, atemorizado por la amenaza terrorista, está dispuesto a ceder en todo sus derechos para que el Estado le ampare en tiempos convulsos. Hasta aquí, la película se pega mucho a la realidad.

Pero van apareciendo otros elementos llamativos. “V” también lleva a cabo una defensa de la homosexualidad que, si bien es legítima, resulta exagerada. Tanto, que el espectador se da cuenta, y empieza a sentirse como ante una columna de opinión. El pensamiento viene a ser: quería ver una película, no una conferencia sobre cuestiones sociales controvertidas. Al menos, eso es lo que pasó por mi cabeza.

VendettaY en particular, la película critica, de forma descarada y sorprendente, la religión, pero de una forma tan deliberadamente sesgada, que a la legua resulta sospechosa. Me explico [spoiler]: quienes hayan visto este film recordarán que el personaje de Gordon Deitrich (ese simpático presentador de la televisión), tras emitir un programa políticamente incorrecto, es condenado a muerte y ejecutado por poseer una copia del Corán. He aquí una lanza rota a favor del Islam, que es del todo correcta y en nada parece objeto de discusión. Sin embargo, encontramos otro personaje que entra en esta dialéctica sobre el papel de la religión: el obispo Lilliman. Se trata, probablemente, de un pastor anglicano, pero, a fin de cuentas, es un cristiano. Y ese personaje resulta ser un sujeto repulsivo, un viejo verde que gusta de alternar con muchachas de corta edad oculto bajo un manto de puritanismo [fin del spoiler]. Claro, semejante juego de manos deja un regusto como de manipulación barata. Y hasta cierto punto, supone un insulto al intelecto del espectador.

Además, en medio de toda esta propaganda, no falta una clamorosa incoherencia: para “V”, defensor de  la libertad, la violencia puede ser un argumento legítimo. En sus propias palabras: [...] esa es la naturaleza del cambio [...] Es lamentable, pero todo cambio verdadero comienza con la muerte.

Pero ninguna crítica debería obviar la sensacional y maravillosa secuencia final de la película. Un alarde de sensibilidad estética, de dominio técnico del medio audiovisual. Una emotiva combinación de imagen y sonido que dará al espectador un recuerdo, una imagen para conservar en la memoria, a pesar de todo.

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5 comentarios

  1. la chesca dice:

    Buenisima explicacion !!!pero, no se puede pedir que todo nos confrome. La estetica, la coreografia de la escena casi al final, la puesta en escena, la mesura en los colores elegidos hasta con simbologia ( el rojo: amor y sangre; el negro : ausencia y muerte )……es un deleite para los sentidos.

  2. Julio dice:

    Efectivamente, Pablo, una película magnética y cautivadora, y también muy ideológica. Me gustó la película, y me ha encantado tu artículo, tanto porque está bien escrito y es ponderado en los juicios, como por el contenido que recoges. Tanto es así que me gustaría incluirlo en mi blog (www.miradadeulises.com), con tu permiso, Pablo -no dispongo de tu correo-, y el de Cinemanet por supuesto.

  3. pabolec dice:

    Ya tienes la respuesta :) Adelante! Y gracias!

  4. [...] Yo, al igual que Pablo Castrillo, también tuve un profesor universitario que nos hablaba del punto de vista del autor, del texto y del subtexto, de lo que es necesario decir y lo que simplemente hay que mostrar para [...]

  5. [...] con las incontables versiones de Hamlet, con la polémica V de Vendetta -a la que Pablo dedicó una certera crítica- o con la violenta El fuego de la venganza. A su manera, son filmes en donde los protagonistas, nos [...]

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