Es cine para chavales, sí, pero es también cine para mayores, pocas películas que se autodenominan “de adultos” abordan con más fuerzas temas como el sentido de la vida (¿para qué están los juguetes en el mundo?), el paso del tiempo, el acceso a la mayoría de edad, la conciencia de pertenecer a una familia, los traumas que marcan, las inevitables despedidas. Todo ello sin hacer ascos a la acción y al humor, bien abundantes, resulta tronchante el señor Patata, o los golpes con Barbie y Ken, modélicos a la hora de moverse en el guiño al adulto, con buen gusto.
Crítica en CinemaNet: Toy Story 3




Antes de la era de los efectos especiales y el imperialismo videojueguista, ante un espectador abrumado por las imágenes en movimiento y diálogos provenientes de un trozo de plástico, el cineasta se dedicaba a contar historias.


Acaban de ser editadas en dvd las primeras películas de Krzysztof Kiesloswki, agrupadas bajo el título de “Los Orígenes”. Una de ellas es “El primer amor”, realizada en 1974 en un tono documental y con la apuesta por la vida que siempre defendió el director polaco.



