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cinemanet.info • A Roma con amor
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A Roma con amor

Publicado: Dom Sep 23, 2012 4:33 pm
por Víctor Alvarado
Woody Allen dirige esta entretenida y divertida comedia, un detalle no siempre habitual en su trayectoria. No obstante, nos parece bastante reiterativa en las cuestiones de fondo, que se repiten una y otra vez hasta llegar a irritar. El tema de la infidelidad está tratado muy frívolamente como si la lealtad ente los miembros de una pareja no fuera posible y no tuviera importancia. Tenemos la impresión de que el realizador intentase venderlo como lo más normal del mundo, lo que concuerda con su forma de entender la vida. Tampoco podía faltar su burla a los católicos despreciándolos moral e intelectualmente por lo que puede resultar ofensivo para toda persona respetuosa con las creencias de los demás. Finalmente, nos ha obsequiado con una escena surrealista en la que demuestra lo bien que cantamos todos en la ducha.

Publicado: Sab Sep 29, 2012 1:14 pm
por ENRIQUE
Hola a todos.

Estando de acuerdo con la primera frase y compartiendo parte de la segunda (hasta la palabra reiterativa y no más allá), creo tremendamente exagerado el siguiente comentario de Víctor. Esto fue lo que escribía como mi interpretación de la película:

La ciudad de Roma es el marco donde transcurren las variopintas historias – cuatro, que luego se amplían y enriquecen – de personas igualmente diversas: la pareja americana que viaja para conocer a su futuro yerno y familia, el estudiante de arquitectura en pleno conflicto amoroso, el trabajador de provincias que espera prosperar y se ve envuelto en un lío y el oficinista medio cuya insignificancia se torna en fama sin razón alguna.

Desde que Woody Allen decidiera aparcar Manhattan como escenario cinematográfico, gracias a los viajes transoceánicos ha podido conservar su ritmo de trabajo. Fiel a su cita de un título por año, el cineasta se planta esta vez en Roma para volver a entregar a su público cumplidas muestras de su genio y del gran creador que es cuando de verdad se lo propone. Lo hace con una pieza artesanal y preciosa, regresando a la pantalla también como actor, tras un paréntesis de seis años, donde encarna a “su” personaje, esta vez un promotor musical fracasado y reticente a la jubilación que, en su viaje para conocer a su familia política descubre en su futuro consuegro (Fabio Armiliato) a una estrella de la ópera. Se rodea de un reparto coral formado por viejos conocidos como Judy Davis – el ineludible eslabón con la psiquiatría, aquí en forma de cónyuge –, Alec Baldwin – probablemente el mejor personaje de la película – y… Penélope Cruz – en lo mejor que nadie haya conseguido sacarle, como la prostituta Anna obligada a pasar por la esposa de un timorato joven (Alessandro Tiberi) en una confusa situación –, compartiendo cartel con Roberto Benigni – a quien corresponde la historia más surrealista, una ácida reflexión sobre la fama –, Alison Phill, Flavio Parenti, Jesse Eisenberg, Greta Gerwing, Ellen Page y Alessandra Mastronardi , entre otros. La simple cita de intérpretes en lugar de una mayor profundización evita a quien suscribe el desvelo de más jugosas revelaciones. A destacar el personaje de Baldwin, un veterano, solitario y nostálgico arquitecto que regresa a la ciudad de su juventud, cuya condición de referente para el estudiante Jack (Eisenberg) se presenta en su fantasía como voz de la conciencia y consejero en temas amorosos y vitales. Ilusiones, esperanzas, caprichos, sueños… ingredientes todos ellos de ese maravilloso cóctel que es la vida.

En definitiva, se trata de una deliciosa ocasión para disfrutar de la mejor comedia del director desde que dejó Nueva York para sus experimentos – algunos de ellos, erráticos – en el viejo continente y también una de las mejores de su cosecha en este siglo. Como también una gratificante comprobación de la vuelta al ritmo y chispa de sus mejores tiempos, trasladados al hechizo, luz y “suono” incomparables que solo se conciben en Italia. Una sugerencia: si es posible verla en versión original, mejor, por el juego idiomático entre el inglés y el italiano. Con “A Roma con amor” queda grabada en la retina esa máxima, convincente y convencida, del autor según la cual todo es posible en Europa. En el cine de Allen, también.


Dicho lo cual y con el máximo respeto a todas las opiniones, me gustaría incidir en que se trata de comedia y, sobre todo, se trata de cine. Burlas y demás no las vi por ningún lado. Con lo leído me he imaginado el panorama desolador en que no quede títere con cabeza. De aquí a defenestrar a Lubitsch, Wilder, Hitchcock... ¿un paso? No quisiera.

Un saludo.

respuesta

Publicado: Sab Sep 29, 2012 8:49 pm
por Víctor Alvarado
La película se ha hecho en Italia y, concretamente, en Roma, porque la ciudad eterna ha patrocinado A Roma con amor (2012). Las historias que allí se cuentan se desarrollan de manera independiente, aunque todas transmiten el mismo mensaje y, por la banda sonora, parece que estamos ante un largometraje italiano costumbrista cada vez que aparecen las familias italianas. No nos ha gustado la visión tópica del italiano medio, pues el cineasta retrata a los romanos como los que aparecían en los años 60, negando la parte glamurosa que siempre ha caracterizado a los ciudadanos de Italia.

Re: A Roma con amor

Publicado: Dom Sep 30, 2012 5:29 pm
por Ghost
Víctor Alvarado escribió:Woody Allen dirige esta entretenida y divertida comedia, un detalle no siempre habitual en su trayectoria. No obstante, nos parece bastante reiterativa en las cuestiones de fondo, que se repiten una y otra vez hasta llegar a irritar. El tema de la infidelidad está tratado muy frívolamente como si la lealtad ente los miembros de una pareja no fuera posible y no tuviera importancia. Tenemos la impresión de que el realizador intentase venderlo como lo más normal del mundo, lo que concuerda con su forma de entender la vida. Tampoco podía faltar su burla a los católicos despreciándolos moral e intelectualmente por lo que puede resultar ofensivo para toda persona respetuosa con las creencias de los demás. Finalmente, nos ha obsequiado con una escena surrealista en la que demuestra lo bien que cantamos todos en la ducha.
Hola a todos!! A mí lo que me sorprende es el primer comentario de Víctor, que he visto en otras críticas, bastante similares. Frente a la visión de ENRIQUE que no dice nada de eso, y le parece un cuento muy bonito....

¿No es demasiada discrepancia? :roll:

Publicado: Lun Oct 01, 2012 7:07 pm
por ENRIQUE
Hola a todos.

Gracias por el dato de la legítima financiación, Víctor. Si algo ha caracterizado la elección de las ciudades de Woody Allen ha sido el gusto por ellas y ha rodado en consecuencia, con sumo agradecimiento. La capital italiana no iba a ser menos y el título "A Roma con amor" – por cierto, idéntico al de una serie de finales de los 60, con John Forsythe – lo demuestra. De todas formas, los temas económicos han de quedar al margen de cualquier valoración cinematográfica. Y aquí no se me ocurre la interpretación peyorativa, ciertamente. Es más, habida cuenta de las 'prestaciones' por ambas partes, la publicidad es algo secundario, al menos para los espectadores.

Sobre el tema del glamour, a mi modo de ver, la película ha respetado dos visiones: la tradicional y la que Víctor echa en falta, para mí encarnada esta última en el personaje de Michelangelo (Flavio Parenti). Creo que buena parte del público femenino estará de mi parte. A fin de cuentas, los galanes del cine italiano nunca han sido del corte de Cary Grant o Paul Newman, por citar dos ejemplos mundialmente famosos a la par que diferenciados, sino más mundanos y raciales, caso de Marcello Mastroianni o Vittorio Gassman. Claro que en el film de Allen hay reminiscencias de ese legado, pero es una identificación necesaria. La responsabilidad de ese modelo cabría achacarlo a la propia 'Stivale', pues durante décadas ha potenciado arquetipos como Roberto Benigni – no hablo de Leopoldo Pisanello, su personaje en esta película – y otros de perfil similar. Woody Allen podría haber tirado por la vía rápida y fácil con un conquistador urbano y charlatán como tantos hay, estereotipo solamente reflejado en el personaje de Luca Salta interpretado por Antonio Albanese, un actor de atractivo, digamos, 'difícil' que, sin embargo, levanta pasiones entre las mujeres. Pero no. Michelangelo, lejos de aquellos pícaros, es un personaje formal, respetuoso, seductor 'en buena lid' con quien y como tiene que serlo: su amada. En lugar del abuso del tópico, el cineasta neoyorquino ha optado por esa otra forma de vida: la del funerario que no quiere cambiar su trabajo por la gloria del 'bel canto'. Valores como la humildad, la familia y ah, la cucina... que no se deberían perder.

Hay varias situaciones independientes, como nadie esconde. El hilo conductor encarnado en el guardia de tráfico – auténtico: le gustó a Allen – lo presenta: "En Roma todo es una historia". Un cuento bonito, así es como yo lo veo. Nostalgias de haber vivido en aquel país, supongo, mezcladas con la satisfacción de comprobar que Woody Allen, el bueno, ha vuelto.

Un saludo.

repuesta

Publicado: Mar Oct 02, 2012 10:17 am
por Víctor Alvarado
Lo que coinciden personas con las que he hablado es que Woody Allen interpreta a la tradición como algo casposo, cuando se puede ser moderno y respetar y vivir de acuerdo a unos principios y creencias