Echábamos de menos a Mel Gibson director. Es un magnífico actor, pero cuando se pone tras las cámaras alcanza unos niveles sencillamente deslumbrantes, no hay más que ver Braveheart en 1995 o La Pasió…
Echábamos de menos a Mel Gibson director. Es un magnífico actor, pero cuando se pone tras las cámaras alcanza unos niveles sencillamente deslumbrantes, no hay más que ver Braveheart en 1995 o La Pasió…