En mi casa, en la ladera de la montaña, en la Sierra de Gredos, las llamas y el crepitar de la chimenea iluminaban aquella estancia y me arropaban del frío. Allí me hallaba, en ese rincón cálido, apac…
En mi casa, en la ladera de la montaña, en la Sierra de Gredos, las llamas y el crepitar de la chimenea iluminaban aquella estancia y me arropaban del frío. Allí me hallaba, en ese rincón cálido, apac…