“Es de bien nacidos ser agradecidos”, nos decían nuestros padres, y no les faltaba razón. En una atinada reflexión para El País, el crítico Ernesto Ayala-Dip pensaba en una familia que bendice la mesa…
“Es de bien nacidos ser agradecidos”, nos decían nuestros padres, y no les faltaba razón. En una atinada reflexión para El País, el crítico Ernesto Ayala-Dip pensaba en una familia que bendice la mesa…