Hace unos días nos llegó la triste noticia de la pérdida de una gran actriz: Cathrine O’Hara. Aunque tuvo una prolífica carrera cinematográfica lo cierto es que su papel más recordado siempre fue el de Kate McCallister, o como todo el mundo la conoció, “la madre de Kevin de Solo en casa”.
O’Hara nació en Toronto el 4 de marzo de 1954 y además de actriz fue guionista y humorista, comenzando su carrera en la serie SCTV Network (1976-1984). Su éxito empezó a llegar con los papeles de Delia Deetz en Beetlejuice (Tim Burton, 1988) y, sobre todo, Kate McCallister en Solo en casa (Chris Columbus, 1990) y Solo en casa 2: Perdido en Nueva York (Chris Columbus, 1992).

Como actriz de voz interpretó a personajes como Sally en Pesadilla antes de Navidad (Henry Selick, 1990), Tina en Chicken Little (Mark Dindal 2005), Susan Frankenstein en Frankenweenie (Tim Burton , 2012) (2012) y Pinktail en Robot salvaje (Chris Sanders, 2024).
O’Hara recibió numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su trayectoria profesional, como tres Premios Primetime Emmy, un Premio Globo de Oro, un Premio Gemini y un Premio del Sindicato de Actores. Además fue seleccionada para la edición inaugural de la revista Forbes: 50 Over 50 de 2021, integrado por emprendedores, líderes, científicos y creadores mayores de 50 años. En 2017 recibió la medalla de oficial de la Orden de Canadá. En 2023 recibió el premio Icon de la Academia de Cine y Televisión Canadiense en la undécima edición de los Canadian Screen Awards.

Además es una rara avis en el mundo del cine gracias a casarse solo una vez: en 1992 con Bo Welch, director artístico al que conoció en el rodaje de Bitelchús, con el que tuvo dos hijos.
Por su parte su joven compañero de reparto Macaulay Culkin no tardó en reaccionar a su muerte y lo hizo con una publicación en sus redes sociales: «Mamá, pensaba que teníamos más tiempo. Quería más. Quería sentarme en una silla cerca de ti. Te escuchaba, pero tenía mucho más que decir. Te quiero. Te veo más tarde«.
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Conviene recordar que cuando se estrenó la exitosa película la actriz tenía 35 años y el joven solo 9, lo que casi convertía a la actriz en madre real de Kevin y de hecho aseguró que siempre intentó cuidarlo como a un hijo propio.