Miércoles 18 de marzo
Crónica de la octava clase del curso cine: Greta Gerwig | ‘Una mirada femenina sobre el descubrimiento de la propia identidad’
El profesor de hoy: Juan Orellana Gutiérrez de Terán
El profesor nos acercó a la figura de Greta Gerwig, una cineasta joven, nacida en 1983, en Sacramento (EE.UU.). Aunque lleva muchos años en el mundo del cine, sólo tiene tres largometrajes dirigidos. En este momento está preparando Las crónicas de Narnia, que ya habían sido llevadas al cine con anterioridad. Estamos expectantes –siguió diciendo– porque seguro que Greta Gerwig hará algo distinto , como sucedió con sus versiones de Mujercitas y de Barbie.
Orellana nos fue dibujando una semblanza de la vida de la cineasta, desde sus primeros pinitos como guionista y actriz, dentro del subgénero mumblecore (cine urbano y de bajo presupuesto, siempre sostenido por un grupo de amigos). Luego pasó a pequeños papeles hasta que, en 2010, con sólo 27 años, consiguió varias nominaciones a mejor actriz, en diversos premios importantes, por su trabajo en Greenberg, dirigida por quien más tarde sería su pareja, Noah Baumbach.
Su trabajo de actriz, en películas, cortometrajes, series y videoclips, le iba proporcionando satistafacciones y reconocimientos, hasta que, por fin, en 2017, se lanzó a escribir y dirigir su primer largometraje: Lady Bird.
Todavía se pondría alguna vez más delante de la cámara, pero su opción estaba hecha: quería escribir y dirigir películas.

Lady Bird trata de la relación entre una madre y una hija; es, en realidad, una historia de amor entre madre e hija. El profesor nos explicó que Greta Gerwig dedicó unos dos años a escribir el guion, revisarlo, perfilarlo, recortarlo hasta dejarlo en su esencia. La historia es pura ficción, pero en el fondo hay rasgos autobiográficos. No sólo en la relación difícil de la adolescente con su madre, sino en detalles como que la protagonista nace en Sacramento pero sueña con Nueva York.
La cineasta tuvo formación católica, pero no es religiosa o, por lo menos, no es practicante. Sin embargo, en la película hay una reflexión teológica muy interesante, pues compara la actitud de Lady Bird respecto de Sacramento, su ciudad de origen, de la que se avergüenza, con las negaciones de Pedro a Jesús. Pero después, Jesús le da a Pedro la oportunidad de arrepentirse, como así le sucede a la protagonista de la película.
Nos recordó, además, algunas palabras de Greta Gerwing en una entrevista para la promoción de la película, en las que hablaba de la gracia y del bautismo con profundidad teológica.
Puesto que la directora no tiene más que tres largometrajes, tuvimos el privilegio de poder dedicar tiempo a las proyecciones. Vimos varios clips y el profesor nos orientaba para que nos fijáramos en detalles de la puesta en escena.
Casi nos daba pena cambiar de película, tanto nos estaba interesando Lady Bird, pero el tiempo se nos echaba encima y no había más remedio que pasar a la siguiente: Mujercitas, en la particular versión de Greta Gerwig sobre la famosa obra de Louisa May Alcott.
La novela de Alcott trata del paso de la adolescencia a la edad adulta de cuatro hermanas, en el marco de los tiempos difíciles de la guerra civil de los Estados Unidos. Pero la primera decisión de nuestra cineasta fue no seguir el orden cronológico de la novela. La película empieza en el capítulo 28, de la segunda parte del libro, y desde allí, en forma de flashbacks, los recuerdos nos trasladan a la primera parte de la obra.
Se trata realmente de una adaptación muy personal de la novela, y no sólo por el orden de los capítulos, sino que también hay diálogos entre personajes que han sido cambiados de sitio, añade otros de su propia pluma, cambia acciones de lugar y tiempo, suprime capítulos enteres y suprime toda referencia religiosa (cuando en el libro había una gran abundancia de ellas). Es decir, la cineasta llevó a cabo una deconstrucción de la novela para combinar las piezas de distinta forma y dar así lugar una obra distinta, sin dejar de ser la misma.
De nuevo pudimos disfrutar de generosos clips de la película, que nos dejaron embelesados.
Y así pasamos a la tercera, Barbie, que muy pocos de los presentes habían visto. Lo que sí es seguro es que muchos la verán a partir de ahora, porque la clase nos dejó con la miel en la boca.
Escribir y dirigir esa película era una labor muy difícil porque se esperaba que fuera muy comercial pero ella quería que, al mismo tiempo, fuera “de autor”.
Empezamos con la proyección de las escenas iniciales, que es un trasunto de uno de los arranques más grandiosos y filosóficos de la historia del cine, y que es un homenaje a la película de Kubrick 2001: Odisea en el espacio. Seguimos con otros clips, en los que comprobamos que un rasgo fundamental de la cinta es que Barbie lucha por ser tan resistente como las mujeres reales.
Estábamos deslumbrados con el cine de Greta Gerwig, en el que la mujer y su universo están en el centro. Lo cual no supone que el varón esté excluido, no se le considera como antagonista, sino como compañero de la mujer, en total igualdad.
Disfrutamos muchísimo con tanto cine y nos despedimos pensando ya en el próximo miércoles 25 de marzo, cuando contaremos con la presencia del director de cine Manuel Martín Cuenca.