Isabel Coixet nos trae su mejor película de su filmografía. Esta directora tan intimista, que sabe retratar muy bien el interior del ser humano y sacar sus sentimientos. Le gustan los grandes retos, pues tiene rodadas dos películas en Estados Unidos: Elegy (2008)y Aprendiendo a conducir (2014); en Japón, Mapa de los sonidos en Tokio (2009 ), en Reino Unido La Librería (2017 ) y ahora la aventura italiana con Tres Adioses y como protagonista a la gran actriz Alba Rohrwacher.
Es una historia real, basada en el libro póstumo y semi autobiográfico de Michela Murgia -activista feminista y una de las intelectuales más influyentes de Italia-, y está escrita por la propia Coixet junto al guionista Enrico Audenino. La película logra un buen nivel narrativo y de montaje, con un gran reparto de secundarios que están a la altura, hasta el español Fernando Carril con un italiano perfecto. ¡Qué bien! Coixet trata la soledad de una mujer que se separa, su proceso interior. Un día en los cubos de basura encuentra un cartón del tamaño de un hombre con la imagen de un cantante coreano y se lo lleva a casa y duerme todas las noches con él.
El segundo cerebro del ser humano es el estómago, le dice su doctora. Es la historia de una mujer que va enfermando y vive su proceso sola, pero la vida le da un regalo y aprende a vivir sus últimos días con intensidad, come helados, declara su amor a un compañero de trabajo, aprende coreano y se va a conocer sitios que nunca ha estado. Mensaje de la película: la vida es corta, hay que aprovecharla a tope y no ver las estupideces de la vida, sino aprender de ellas para ser mejor persona. A ella no le gustaba su cuerpo, su pelo, bastaba con ver sus ojos y no se atrevía a decirlo. En la vida cada uno tenemos nuestro punto de vista de nuestra existencia mientras otros ojos nos miran con admiración.

Gran mensaje de la película, ver que a veces una separación de pareja es una oportunidad para crecer y aprender cosas nuevas. Los últimos ocho minutos del film son pura poesía, mágicos y logra este intimismo que tanto le gusta a Coixet, que está entre las diez mejores directoras del mundo por su cine tan humanista. Meses antes de morir la actriz principal, le pide a su hermana que cuando se muera haga una gran fiesta en su casa con los seres que ella decida y la hayan querido; la escena es maravillosa, este acontecimiento sin diálogos, con una música cautivadora, logran en esta escena adornar la belleza de esta gran película para olvidarnos de la actriz protagonista y entrar un clímax espiritual.
El título es maravilloso, la película también, la historia para aprender más de la vida y la directora se sacó un cum laude después de sus 37 años de filmografía. Como la receta que sale en la película, que lleva rúcula, pasta, aceite, guindilla y limón; hay que poner en la vida un poco de todo para que sepa mejor como el helado que se comió la actriz principal como si fuera el mejor manjar del mundo. Con la cantidad de películas que hay… y pocas tratan el valor y la importancia de la vida, ésta es una de ellas.







