En un documental realizado por Roman Karmen y Boriss Makasseiev, titulado Sobre los sucesos de España1, podemos apreciar los bombardeos en Madrid, Irún, San Sebastián, Toledo, Valencia y Barcelona entre el 23 de Agosto de 1936 y Junio de 1937. En el episodio número 10 de la serie se ofreció el ciclo completo de un bombardeo sobre Madrid y, en sus imágenes se percibe la importancia del montaje para organizar los hechos que quieren representarse2.
De igual forma, las conocidas fotografías del fusilamiento simbólico al monumento del Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles3 fueron utilizadas en el documental de Sáenz de Heredia que llevó por título Vía Crucis del Señor en las tierras de España. Imágenes que en su origen no fueron sino una grotesca provocación para exhibir en la Prensa se convertiría en la prueba irrefutable del anticlericalismo del bando republicano.
Dos bandos enfrentados en muchos aspectos, pero unidos en la representación, registro y tratamiento creativo de la realidad. Los dos utilizaron imágenes reales en las que aparecían personas y acontecimientos con el fin de educar y/o denunciar. Como puede entenderse, este cine al que denominamos como “documental” nunca es totalmente objetivo pues refleja la visión y selección del realizador. La pregunta, noventa años después, sigue siendo la misma: ¿cuál fue su valor informativo y cuál su instrumentalización partidista? Vayamos por partes.

El Partido Comunista, junto al Partido Socialista Unificado de Cataluña y la Juventud Socialista Unificada, creó la productora Film Popular que, además de encargarse de la distribución de films soviéticos, elaboró Julio 1936 y ¡Pasaremos! Documental sobre la Guerra Civil Española. Una organización creada por el Comintern, Socorro Rojo Internacional, produjo Niños de hoy, hombres del mañana y, también, La obra del fascismo: bombardeos de Madrid, donde podían observarse los devastadores efectos de la intervención de la aviación enemiga. Esta productora, junto a la Alianza de Intelectuales Antifascistas, llevó a cabo un documental titulado Defensa de Madrid, en el que aparecían los talleres de costura, la recogida de ropa para los soldados del frente o la solidaridad de los intelectuales. Hay un documental muy interesante, La mujer y la guerra, que insiste en la temática de la importancia del trabajo de las mujeres en la retaguardia.
Los anarquistas de la CNT/FAI también tomaron la capital como tema central en Madrid, tumba del fascismo; pero no sólo la capital: en Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón o La toma de Siétamo, estrenada en Barcelona el día 3 de Noviembre de 1936 en el Publi Cinema4, puede apreciarse el carácter propagandístico si, a continuación, leemos con detenimiento la banda de diálogo:
Los camaradas campesinos del pueblo conquistado, libres ya de la opresión y crueldad de los militares fascistas, reanudan las interrumpidas labores veraniegas. Mientras ellos trillan, los milicianos, arma en brazo, vigilan todos los horizontes. Tras la tragedia del combate fiero aparece la estampa de la paz y del trabajo, símbolo de los anhelos del proletario que lucha.

El desarrollo de la Guerra y las disensiones políticas existentes en el seno del Gobierno republicano llevaron en 1937 a establecer la necesidad de constituir un Ejército Popular unificado, algo defendido especialmente desde el Partido Comunista, muy interesado en eliminar a las Milicias Populares, protagonistas de la toma de Siétamo y otras localidades aragonesas en las primeras campañas. Esta situación daría origen a un documental titulado Todo el poder para el Gobierno, producido por el Ministerio de Propaganda y en el que, recurriendo al patriotismo, se pasaba por encima de las muy evidentes discrepancias en torno a los planteamientos militares. Es interesante no olvidar el giro que se produjo a partir de Mayo de 1937, tras los sucesos en los que los anarcosindicalistas vieron disminuir su poder: sus películas abandonaron el adoctrinamiento y la exaltación revolucionaria para mostrar la vida en la retaguardia, tal y como puede observarse en Así vive Cataluña, muy diferente a la titulada Criminales (bombardeos de Barcelona), donde los efectos causados por el primer bombardeo naval sobre la Ciudad Condal el 13 de Febrero de 1937 servían de marco a las proclamas revolucionarias.
Cataluña fue el otro gran centro de producción fílmica republicano. Muy pronto, el 12 de Septiembre de 1936, se creó el Commisariat de Propaganda, del cual dependía el Departament de Cinema y su productora Laya Films, responsable a partir de Marzo de 1937 de la creación de un noticiario (Espanya al día) en el que se visionaban diez noticias diarias que, además, se exportaban en versión francesa e inglesa. Bajo la dirección de Joan Castanyer se elaboraron 28 documentales y 108 noticiarios. Entre los primeros son especialmente destacables Transformació de la industria al servei de la guerra, Conquesta de Terol, Bombardeig de Lleida y el impresionante Catalunya mártir.5

El bando sublevado no se quedó atrás y, así, elaboró documentales, entre los que hay que hacer obligada referencia a España heroica. Estampas de la Guerra Civil.6 Co-producida con Alemania, constituye la película más importante desde el punto de vista propagandístico que tuvo la España nacional. Elaborada con material rodado en el propio territorio y con el incautado a los republicanos, más el filmado por corresponsales extranjeros, fue exhibida ante el Comité de No Intervención como prueba del desorden que reinaba en la zona republicana. No fue el único: también son muy destacables Hacia la Nueva España y Reconstruyendo España. Falange Española también realizó documentales propagandísticos, tales como Arriba España o La Reconquista de la Patria. Frente de Vizcaya y 18 de Julio fueron dos de las primeras producciones de la Sección Cinematográfica de Falange. En ellas se desarrollaba la campaña militar en el País Vasco, en el primero, y los actos del primer aniversario de la sublevación en Salamanca, en el segundo. De igual forma, y en la misma línea que los anteriores, es muy destacable el titulado La guerra por la paz, en torno a la celebración del Día de la Raza el 12 de Octubre de 1937. El Requeté Carlista también produjo documentales dignos de mención, tales como Con la Brigada de Navarra o La toma de Bilbao. Y el Estado Mayor del Ejército estuvo tras los títulos de La reconquista de Málaga y Belchite.
El final de la guerra también fue el tema de Reportaje de la liberación de Madrid para el glorioso Ejército español, tema recurrente en La liberación de Madrid, donde la voz en off explicaba: Madrid, erigida en sede del Imperio, se hundió con el poder de las turbas marxistas asesinas… El film acababa con las imágenes de Franco y de José Antonio. Otro ejemplo destacable es El gran desfile de la Victoria, realizado el 19 de Mayo de 1939 y, antes, en el titulado La liberación de Barcelona, se podían ver los primeros días tras la entrada de las tropas franquistas el día 26 de Enero de 1939, documental al que hay que añadir La gran parada militar en Barcelona, con asistencia de Su Excelencia el Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos, correspondiente al día 21 de Febrero de 1939.








