En el 2013 se hizo una gran película, El médico, una adaptación de la novela histórica homónima de Noah Gordon que se convirtió en un best-seller en 1986. Nos llega una nueva secuela que transcurre en el año 1.034, en que el médico Rob Cole, huye de Isfahán y, al llegar a Londres, descubre que musulmanes y judíos tienen prohibida la entrada a la ciudad, por lo que no pueden ejercer como médicos ahí.
Sin ser una gran película es muy entretenida y necesaria para quienes les interese la medicina. Al médico se le conocía como curandero, pero los médicos del rey no querían perder el poder y tienen que llamar al curandero para salvar al rey. Es cuando empieza una película de poder e intrigas políticas en la casa real, en la que el médico deberá guiarse por el instinto para sobrevivir en una Inglaterra al borde del colapso. La película es de cine épico y a veces de fantasía medieval, con gran ambientación. El mejor papel es el de la reina, gracias a ella la película sube un poco de intensidad, ver su maldad y poder, con una escena al final soberbia, cuando se arrodilla ante la futura reina y a los pocos segundos saca su espada para matarla.
El médico merece ser vista por ver como ejercían antes la medicina. Mensaje de la película: los que tienen poder y otros muchos conocimientos, intentan que los demás no consigan sus propósitos para no perder el status, sin importar la ciudadanía, ni los enfermos.







