Una de las películas más premiadas del 2025, finalista en los Oscars y que también compite en la categoría de internacional, ganadora en los Globos de Oro como mejor película internacional y en Cannes como mejor dirección y mejor actor, con 125 nominaciones en los festivales del mundo y 67 premios.
Si ya el año pasado en los Oscars, en categoría internacional ganó la película brasileña Aun estoy aquí sobre la dictadura de Brasil, con El agente secreto toca la misma temática pero solo de pasada. ¿Cómo es posible que ésta película haya tenido tantos premios y sea finalista de los Oscars? La maquinaria del marketing para colocarla a las alturas de las mejores del 2025 ha funcionado a la perfección. Demasiado larga, 158 minutos, un guion fallido, mala estructura narrativa. Muy bien la ambientación de los años 70, el actor principal, la gran cantidad de secundarios aceptables, y qué bonito verlos a todos al final de la película uno por uno con sus imágenes y sus nombres.
Habla de las cloacas del poder, de la policía, de los asesinos a sueldo. Era la época de la dictadura de Brasil, en la que para vivir era bueno tener dos nombres y llevar pistola por si acaso. Se salva este largometraje con la última media hora y unos últimos diez minutos que son los mejores de la película. Habla del sistema político y policiaco, en el que grababan las conversaciones de teléfono y los investigadores de esta generación descubrían historias crueles, escuchando audios e historias como la de esta película. Gran escena de una empleada del registro civil que recibe a su nuevo compañero y le escribe en la máquina de escribir “estás casado”, no se andaban con medias tintas las mujeres cuando veían hombres guapos. La película no es mala, podría estar entre las cincuenta mejores del 2025 pero no es de esas películas que sales feliz y cautivado, es solo una más. El título es gracioso El agente secreto que no apareció en toda la película.







