En los últimos años nos han llegado cuatro películas sobre la edad difícil de las mujeres (50 años); retrata la crisis existencial que todo ser humano puede tener en alguna etapa de la vida: 50 primaveras (2017), El despertar de María (2022), Los lazos que nos unen (2024) y Mi amiga Eva (2025). Este último largometraje se ha convertido en película ya de culto y como curiosidad, cuando se estrenó en algún cine de Madrid, el 70% del público eran mujeres solas. A esta lista se podría unir una gran película infravalorada, Me llamo Sara (1999), con la gran actriz Elvira Mínguez, que trata de una mujer que se desmorona al ser consciente del paso del tiempo y de que, en realidad, no es feliz.
En todas las películas reseñadas hay un optimismo final para demostrar que de todas las crisis se sale, y con cambios importantes. Las líneas discontinuas demuestran que a veces un incidente en tu vida puede dar un giro a los 50 años. Lo mejor de esta película es la gran interpretación de Mara Sánchez que, a pesar de haber hecho solo tres películas, desborda calidez y maestría, con sus miradas y gestos.
Otra película del cine gallego, con el director Anxos Fazáns, su segunda película, es capaz de hacer un film sencillo donde solo hay dos actores; casi en un mismo escenario, contando la vida de estos en tres días y en ningún momento la película decae. Gran escena de la mujer saliendo de su casa corriendo y tirándose a la piscina de unos vecinos para liberar esta nueva intensidad de su vida. Película que no ganó premios, ni triunfó en salas, pero sales del cine con una sensación de que lo que te han contado te lo crees y lo disfrutas. Pequeña joya del cine español que desborda sencillez por todos los lados. Esta película junto con Sirat, lidera los XXIV Premios Mestre Mateo de Galicia.