Cada año pasa igual: cuando termina un buen ejercicio, parece imposible que se pueda superar el siguiente. 2024 fue un gran año de cine, pero el 2025 lo superó con creces, con grandes películas como Los juicios de Nuremberg; Un poeta, que ya se ha convertido en una película de culto; Incontrolable, la más taquillera de Reino Unido en su historia; Palestina 36, que ha pasado sin pena ni gloria por las salas; y Los domingos, que arrasó en San Sebastián, en los Goya y en los premios de Cinemanet. En muchas salas de Madrid, el 70% de los espectadores eran mujeres solas que iban a verla. Y Mi amiga Eva, sin lugar a dudas, la mejor película de este director catalán, Cesc Gay, el Woody Allen español. Entre las cien mejores películas, nueve ya han entrado en mi ranking de las 1000 películas de la historia.
El cine español sacó un aprobado absoluto: siete entre las treinta primeras. Los domingos, con grandes interpretaciones; Una quinta portuguesa, película de autor; Rondallas, que ya se ha situado entre las 100 mejores del cine español en toda la historia; Sirat, que a unos gustó y a otros no, pero es una película que, para ver su intensidad, era para verla en pantalla grande; y La tierra de Amira, que fue un fracaso comercial, con una puntuación de 6,2 en Filmaffinity y que en Filmin fue una de las mejores del año, con una puntuación de 8. Siempre en invierno, de David Trueba, un director que sabe escribir películas intimistas y poéticas de la vida.
De las 100 principales películas, 95 he plasmado mi crítica en Cinemanet. Buen año 2026; de momento está muy flojo, pero queda un año para ver el resultado final. De momento, solo han llegado un 30% de estrenos que van a estar entre las 100 primeras.








