En realidad queríamos decir que Chuck Norris ha acudido a saludar a la muerte porque Chuck Norris no muere, es ella que le pide audiencia. Ahora hablando en serio, la triste noticia es así y es real para desgracia del cine de acción.

Chuck Norris en realidad se llamaba Carlos Ray Norris y nació en Ryan, Oklahoma, el 10 de marzo de 1940. Fue el mayor de tres hermanos, Wieland y Aaron, hijo de padre camionero y madre ama de casa. Lo de la acción le vino ya desde pequeño porque nada más terminar los estudios secundarios lo primero que hizo fue alistarse en el ejército para combatir en la Guerra de Corea. Allí, destinado a la base aérea de Osan, descubrió lo que le marcaría por siempre: las artes marciales, y fue dicho y hecho iniciando su entrenamiento.
No se le dio nada mal porque cuando volvió a Estados Unidos ganó varios campeonatos nacionales e internacionales de kárate en las categorías de pesos medios, y ya mostró maneras con su legendaria patada en giro, con la que era capaz derrotar de un solo golpe a sus adversarios. Fue Campeón del Mundo nada más y nada menos que entre 1968 y 1974.

Pero fue incluso más allá y pasó a ser entrenador de artes marciales y apadrinó a Steve McQueen. Su mentalidad empresarial hizo posible que abriera una cadena de gimnasios en colaboración con el hijo de McQueen, y no contento con todo eso inventó el Chun Kuk Do, su propio arte marcial.
Entonces llegó la llamada del séptimo arte y apareció delante de las cámaras de cine en la película La mansión de los siete placeres, protagonizado por Dean Martin en 1968. Pero su gran momento fue cuando en 1972 aceptó ser el malvado de la función de El furor del dragón, donde se enfrentaba nada menos que al mismísimo Bruce Lee, quien también era el director. Obviamente el protagonista debía ganar y así era, pero Chuck Norris comentó en alguna entrevista que “fuera de las películas, en el ring, yo le habría ganado”.

Claro, con este pequeño pero dedicado currículum era cuestión de tiempo que Chuck Norris empezara a aparecer en películas cortadas por el mismo patrón: acción, acción y luego un poco más de acción. Y así llegaron los 80 y las cintas de acción que también protagonizaban los legendarios (y aún vivos) Stallone y Schwarzenegger así que protagonizó Furia silenciosa, McQuade, lobo solitario, Invasión USA y Delta Force. También la famosa saga Desaparecido en combate, con una tercera entrega dirigida por su hermano pequeño Aaron.
En tv también tuvo gran éxito gracias a la mítica serie Walker, Texas Ranger, en emisión desde 1993 hasta 2001.

A nivel personal se casó dos veces: la primera con Diana Holechek, con quien tuvo tres hijos y luego se divorció; posteriormente se casó con Gena O’Kelly en 1998, con la que tuvo en 2001 dos hijos gemelos.
Apartado ya casi del todo del cine, tuvo una aparición estelar en la muy divertida Los mercenarios 2 junto a Stallone, Jason Statham, Jet Li, Dolph Lundgren, Jean-Claude Van Damme e incluso Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis. En ella incluso hizo una broma de las suyas: “Me picó una víbora y tras cinco días de un dolor insufrible… la víbora murió”.

Es importante no olvidar su lado espiritual ya que es de los actores que no ocultaban en absoluto su fe, reconociendo ser cristiano católico, de hecho cuando murió su familia emitió un comunicado que afirmaba que «vivió la vida con fe, sentido y un compromiso incondicional con las personas a las que quería. Gracias a su trabajo, disciplina y amabilidad, inspiró a millones de personas de todo el mundo y dejó un impacto duradero en tantos«.
Obviamente tampoco podemos olvidar los miles de chistes y memes basados en su leyenda, los ‘Chuck Norris facts” y cuya recopilación aquí es imposible dada su cantidad. Aun así ponemos una que es perfecta para la ocasión.

Sus voces habituales en español fueron Héctor Cantolla (14 películas), Luis Porcar (10 películas y series) y Juan Carlos Gustem (4 películas).