Sin ser una gran película, detrás hay una gran historia plasmada en el barrio madrileño de Tetuán. Sus calles de cemento, bares castizos y diversidad cultural no son solo el telón de fondo de esta historia: son un personaje más, vivo, ruidoso y en constante transformación. El filme transcurre en un solo día, el de su 24 cumpleaños, una jornada contrarreloj en la que Hugo debe conseguir el dinero para pagar el alquiler antes de ser desahuciado junto a su hermana.
En España, la exclusión social severa afecta ya a 4,3 millones de personas, lo que supone un aumento del 52% respecto a los niveles de 2007, situando al país en una situación de “fragmentación social”. De eso trata este largometraje, que plasma la situación de un joven de 24 años con una madre drogadicta en la cárcel, un padre que lo abandonó y una hermana que lo cuidó desde pequeño, interpretada por Marta Etura, que está espectacular. ¿Cuántas familias hay en España que viven un drama social y no salen en las portadas de los periódicos?
Filmada en el corazón de un barrio de Madrid, con sus gentes, sus comercios y sus vidas, la película retrata unos bajos fondos que recuerdan a muchas películas de gánsteres estadounidenses de las décadas de los 30 a los 60, pero desde la mirada de una nueva generación. Gran interpretación de Arón Piper, y también cabe destacar el magnífico montaje de esta película, que no sé si conseguirá sensibilizar a mucha gente, pero sí plasma con gran realismo los problemas de muchas familias para llegar a fin de mes. Estupenda la frase del actor principal hablando de su hermana, que se hizo cargo de él ante la ausencia de los padres. Cuando él le recrimina por qué siempre tenía que mandar ella, esta se golpea fuertemente contra la pared y le dice: “Cuando llegues a esta altura, ya puedes mandar tú”.








