Miércoles 4 de marzo
Crónica de la sexta clase del curso de cine: Arantxa Echevarría |
‘Un cine realista y comprometido’
La profesora de hoy: Mariángeles Almacellas
Aunque en el curso nos ocupamos casi exclusivamente de largometrajes, en el caso de Arantxa Echevarría no podíamos dejar de, por lo menos, nombrar sus cortos, con algún pequeño comentario.
Empezó en 2010 con Panchito. Dos años después, realizó otros dos cortometrajes: Don Enrique de Guzmán y De noche y de pronto. Entre 2015 y 2016, dirigió Yo, presidenta, El solista de la orquesta y El último bus.
Recordamos que existe una página en la que pueden verse muchos cortos de cine de directores españoles: https://cortosdemetraje.com
A continuación empezamos un recorrido por su producción de largometrajes.

Debutó en el largometraje en 2018 con Carmen y Lola, película que obtuvo ocho nominaciones en los Premios Goya 2019 y con la que ganó el premio a la Mejor Dirección Novel. Ese mismo año fue seleccionada para la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes. Arantxa Echevarria fue la primera directora española en conseguirlo.
Le siguieron…
- La familia perfecta (2021), una película comercial con actores muy conocidos.
- Chinas (2023), cine de autor.
- Políticamente incorrectos (2024), cine comercial.
- La infiltrada (2024), historia real.
Su última película Cada día nace un listo se ha presentado en el Festival de Cine de Málaga 2026, pero todavía no ha llegado a las salas.
Explicamos que, a pesar de las diferencias sustanciales entre sus películas, en una visión de conjunto podríamos calificar el cine de Arantxa Echevarría como de realismo social. Las protagonistas de sus películas son siempre mujeres —Carmen y Lola en la película del mismo nombre; Lucía en La familia perfecta; Lucía y Xián en Chinas; Laura en Políticamente incorrectos; Arantxa en La infiltrada.
Nos detuvimos en algunas características de dos de sus películas Carmen y Lola y Chinas.
Tiene una estructura clásica, introducción que presenta el entorno y anuncia la acción; desarrollo de la acción, que es la relación entre las dos protagonistas y el conflicto que genera su amor lésbico; y el desenlace.
Es su primer largometraje, y en él aparecen ya algunas de las constantes de su estilo, con la cámara observando muy de cerca a personajes y ambientes (las casas, el barrio gitano, los mercadillos…). Suele utilizar luz natural, que refuerza la cercanía y da verosimilitud al entorno.
Sólo una actriz del reparto principal era profesional, Carolina Yuste, quien obtuvo el premio ‘Goya a la mejor actriz de reparto’ por su trabajo en la película. Los demás, aproximadamente ciento cincuenta intérpretes, incluidas las dos protagonistas, eran gitanos sin experiencia previa delante de la cámara.
Como en Carmen y Lola, en Chinas hay una mezcla de realismo documental y de ficción y una mezcla de actores profesionales y no profesionales Las dos niñas y la mamá china no son profesionales. Echevarría pasea su cámara por entornos cotidianos, como el bazar, la mesa familiar, la noche de botellón de los adolescentes… Aclaramos que las escenas de adolescentes no tienen la misma calidad que el conflicto de las dos niñas, pero en conjunto es una obra lograda.

Proyectamos algunas escenas de ambas películas e incluso algunas de making of, que mostraban cómo Arantxa Echevarría es una excelente directora de actores, una persona cercana y llena de humanidad.
Queríamos dedicarle tiempo a su película La infiltrada, ‘diseccionarla’ y observar sus entresijos. Los asistentes al curso que la habían visto previamente no dudaron en calificarla de ‘peliculón’.
Empezamos por ver las dos líneas temáticas de la historia (la misión de infiltrarse en ETA y el conflicto interno que le supondría a la joven policía) y la estructura de la narración, clásica en sus tres apartados –introducción, núcleo y desenlace–, pero con una gran riqueza de contenido y un planteamiento minuciosamente elaborado, hasta el más mínimo detalle.
Analizamos cada uno de los apartados, siempre trabajando sobre la base de clips de la película que proyectábamos.
A través de escenas que veíamos en la pantalla, nos fijamos en los tres rasgos principales de la puesta en escena de Echevarría en la película:
– Espacios cerrados y sensación de asfixia
A medida que avanza la infiltración, el mundo parece hacerse más pequeño. No hay planos liberadores amplios que den sensación de escape.
Esto transmite que no solo está infiltrada en un grupo: está atrapada en una identidad.
– La cámara cercana: vigilancia constante
La elección de planos cortos y medios cerrados genera una sensación de vigilancia permanente.
– La ausencia de música enfática
La contención musical refuerza el realismo. No hay subrayado emocional excesivo.
Cuando no hay música, el silencio pesa más que cualquier banda sonora dramática.
Esto nos llevó a comentar las diversas funciones simultáneas que cumple el silencio en la película:
- Silencio defensivo → no revelar nada que pueda delatarla.
- Silencio emocional → reprimir cualquier reacción espontánea.
- Silencio identitario → borrar la personalidad anterior.
Una vez más el tiempo se nos había echado encima (¡qué cortas resultan dos horas de clase para hablar de cine!), y casi ya sólo pudimos destacar las fases de la evolución psicológica del personaje de la protagonista:
– Fase 1: Convicción y claridad moral
– Fase 2: Hipervigilancia y fragmentación
– Fase 3: Empatía incómoda y desgaste emocional
– Fase 4: Colapso y vacío posterior
Terminamos comentando la relación entre el silencio, la puesta en escena y el estado mental del personaje, porque no podíamos considerar el silencio y la puesta en escena como meros recursos formales, sino como la traducción visual del estado mental del personaje.
- Espacios cerrados → mente atrapada.
- Silencios prolongados → identidad reprimida.
- Planos cerrados → vigilancia constante.
- Final antiépico → fractura interior
En el diálogo final, el acuerdo fue unánime: La infiltrada es una película magnífica, digna de todos los reconocimientos y premios que ha recibido.
En la próxima clase, miércoles 11 de marzo, el profesor Juan Orellana nos presentará al director chileno Pablo Larraín.







