Como crítico de cine, tengo la obligación de plasmar las mejores películas de cada año y algunas no llegan a las salas y, si llegan a plataformas, ya es un milagro y esta solo se pueden ver en Filmin. Entre las 200 mejores películas de la historia está Amores Perros (2000), y ahora nos llega una película casi de la misma tonalidad y crudeza. Filmada en blanco y negro, en una sola vivienda durante casi toda la película, a modo de thriller, comedia negra y suspense, ofrece una actuación de diez de Luisa Huertas y de todos los secundarios de la película. La actriz principal hace el papel de una mujer dura y, como dice en una taza que tiene para tomar café: «La madre es la ley». Ella dice que «justicia solo hay para los ricos, pero para los que matan algún día les llegará su hora, aunque no haya cárcel; en la vida todo llega…».
Es una de esas películas que encuentran una manera original de acercarse a una herida histórica que todavía permanece abierta. La historia parte de la matanza de Tlatelolco de 1968 y de Socorro, una abogada que, décadas después, continúa obsesionada con encontrar al militar responsable de la muerte. No nos moverán no habla solamente de los que murieron, sino también de los que se quedaron y tuvieron que vivir durante décadas con la ausencia, la rabia y las preguntas sin respuesta.
Ganadora de varios premios Ariel y reconocida en el Festival de Guadalajara, es una película mexicana pequeña en apariencia, pero grande en su capacidad para convertir la memoria histórica en una historia humana. Hay una escena maravillosa, poética, de una mujer cantando ópera en un edificio. Gran guion, fotografía cuidada y tono narrativo espléndido. Pocas películas en la historia del cine alcanzan el diez; a esta película le pongo nueve. Entra en el ranking de las 50 mejores películas del cine mexicano y en la lista de las 2000 de la historia. Obra maestra.







