Nos llega una película de tres historias dividida en tres actos alrededor del mismo hecho: el reencuentro de miembros de una familia. Unos hermanos ya adultos se vuelven a juntar después de años sin verse, forzados a enfrentarse a tensiones no resueltas y a reevaluar sus tensas relaciones con unos padres emocionalmente distantes. Cada una de las tres historias tiene lugar en un país diferente: «Father» está ambientada en EE. UU., «Mother» en Dublín, y «Sister Brother» en París.
La película no está mal, pero hubiera podido dar más de sí porque las historias son buenas, pero al guion le faltó miga. Como dice la película, las amistades y el amor se pueden elegir pero la familia no, naces con ella. Habla de esta falta de comunicación que a veces hay de padres e hijos, salen las palabras justas y se ven una vez al año, solo por compromiso. En las tres historias salen los coches circulando por las calles, los relojes Rolex y el agua, “el agua es una medicina de la vida” es una frase de la película. Me recuerda a la gran película india Agua (2005), están cada vez más de moda las películas de familia. Lo mejor es la elegancia de la fotografía y las interpretaciones de Charlotte Rampling y Mayim Bialik.







