Este año los Oscars tienen películas más largas que nunca, Los pecadores (137 minutos), Frankenstein (149 minutos), El agente secreto (158 minutos), F1, La película, (155 minutos), Una batalla tras otra (161 minutos) y ahora nos llega una película caótica, Marty Supreme de 149 minutos.
Es un biopic de Marty Reisman, campeón de ping pong desde que empezó a jugar por apuestas en Manhattan hasta ganar 22 títulos importantes y convertirse en el más veterano en ganar una competición nacional de deportes de raqueta, con 67 años. Una película caótica de acción, thriller y desde el minuto uno atrapa con un personaje que hace todos los papeles posibles de un buscavidas, descarado, soberbio, grosero, mentiroso, arrogante, embaucador.
Este jugador tenía un gran talento en el ping pong pero en la vida era un caos permanente, solo que tenía una inteligencia superior para salir de problemas en pocos segundos. Está tan bien construido el personaje que hasta te enamoras de él, a pesar de ser una bala perdida, viendo cómo sale de todas las situaciones de la vida. La película tiene una gran fuerza narrativa y además está llena de muchos personajes corales que dan más vida: un empresario y su mujer que fue una importante actriz, y cómo la conquista solo con una llamada de teléfono ¡Qué gran escena! Solo decae media hora la película, pero no pierde fuerza. Gran montaje y muy bien ambientada en los años 50 reflejando el crecimiento económico y social de EE. UU. tras la Segunda Guerra Mundial, incluyendo salones de apuestas y el ambiente urbano de la época.
En este deporte, Asia es la potencia indiscutible del tenis de mesa mundial desde la década de 1950, destacando inicialmente Japón y consolidándose China como dominador absoluto desde los años 60. Si tuviera que seleccionar las tres mejores películas para ganar el Oscar serían: El agente secreto, F1, La película y Marty Supreme







