A pesar de tener 81 años, Carmen Maura nos llega quizás con su mejor película: una todoterreno con 165 películas a sus espaldas y que ha trabajado en España, México, Francia, Italia, Reino Unido, Argentina y, la última, en Marruecos. Nos llega una película de una de las directoras con más proyección del mundo: Maryam Touzani, que solo ha hecho cinco películas y tres de ellas sobresalientes: Adam (2019), El caftán azul (2022) y Calle Málaga, ganadora en el Festival de Mar del Plata, mejor película en el Festival de Gotemburgo y premio del público en Venecia.
116 minutos de cine intimista que nos hablan de una mujer con raíces españolas pero que nació en Marruecos y no quiere abandonar su casa, su calle y sus gentes. Su pasión es su tocadiscos y su cocina con tapas españolas, pero un día su vida cambia con la llegada desde España de su hija, que le pide que venda la casa para tapar sus errores de la vida.Cuánto egoísmo hay en los hijos, como dice Carmen: «Cuanto más crecen, menos comprenden».
Hay grandes momentos, como cuando la protagonista de la historia va a confesarse varias veces y a contarle sus problemas a una monja que no dice ni pío; solo habla ella. Es una película que habla del amor de la gente cotidiana, de que nunca es tarde para enamorarse. Qué inteligencia la de esta mujer mundana que, cuando hay problemas económicos graves, se viene arriba y alquila su casa para ver partidos de fútbol de equipos españoles mientras prepara unas tapas españolas.
Este luminoso drama vitalista aborda temas como el vínculo visceral con un lugar y el derecho al deseo en la madurez. Lo mejor de la película es Carmen Maura, que en cada escena brilla, el gran guion, cómo está narrada y la dirección sobresaliente que hay detrás de esta obra. Destacar también el pequeño papel de Marta Etura, actriz infravalorada. El mensaje de este largometraje es claro: nuestras raíces nunca hay que perderlas. Y como dice Carmen a su hija: «No sé si estoy loca, pero de esta casa o me saca la policía o muerta; de aquí no me voy». Película para que los hijos valoren más a los padres.







