A FONDO
Publicamos aquí este artículo en el que se trata de la utilización del cine como herramienta pedagógica en la enseñanza de la filosofía en general, posibilitando la comprensión de discursos más o menos abstractos a través de los ejemplos de la narración cinematográfica. Enseñar a mirar críticamente el cine, afirma el autor, nos llevará a desvelar los modelos antropológicos, sociales, etc. que hay detrás de las intenciones del autor y que el espectador recibe como deseables o indeseables, según el caso. Relacionar cine, filosofía y educación es apostar por el desarrollo de la capacidad crítica y reflexiva de nuestros alumnos y, por ende, de toda la sociedad.


Durante la Segunda Guerra Mundial, las películas más taquilleras fueron tres producciones de Disney: Bambi (1942), Fantasía (1940) y Pinocho (1940). Y si de números dentro de la industria hablamos, cabe destacar una de las que más estatuillas consiguió en los premios de la Academia: How Green Was my Valley (John Ford, 1941). El papel del niño en esta y otras películas del momento inunda esta segunda entrega de La infancia en el cine.
De algún modo, Fred Astaire, Gene Kelly o Frank Sinatra no han muerto, sino que siguen siendo fuente de inspiración para las generaciones siguientes. El género musical, para algunos perteneciente a un cine olvidado, sigue dando guerra. Y con razón.


El próximo día 3 de noviembre la cuarta edición del ciclo “Cine en Concierto” organizado por la Fundación del Padre Arrupe. En este evento, que cada año atrae a más visitantes, se proyectarán escenas de películas míticas de la historia del cine mientras directores de orquesta y músicos de renombre interpretan las piezas más conocidas de sus bandas sonoras.





