El magnifico documental Petros Eni. En busca de los orígenes, de la directora española Paula Ortiz, llega a las salas el 9 de octubre.
La película toma el título, Petros Eni, de una inscripción arqueológica en griego antiguo (Πέτρος ενί), descubierta en los años 40 en el muro rojo de la Necrópolis Vaticana.
En compañía del actor norteamericano Chris Patt y con la participación de S. S. el Papa León XIV, Paula Ortiz se ha adentrado en la cripta de San Pedro en el Vaticano para brindarnos un recorrido apasionante hacia el mismo corazón de la Santa Sede, hasta el sepulcro de Pedro, el primer Papa, la «piedra» sobre la que se construyó el cristianismo.

En el “Dossier de prensa” de la pelicula, la directora ha explicado lo que ha supuesto el viaje de su cámara desde el arte más deslumbrante de la Basílica hasta lugares ignotos donde descansan sueños de eternidad:
«Hay lugares que no se filman: se escuchan. San Pedro, vacía, sin el rumor de los peregrinos, sin el eco multiplicado de miles de pasos, deja de ser un monumento y se convierte en un cuerpo. Un cuerpo de piedra que respira despacio, que ha visto pasar dos mil años de fe, de poder, de arte y de culto a la vida y a la muerte. Filmar ese silencio ha sido el verdadero punto de partida de Petros Eni. No es solo un documento sobre arqueología. Es un documental sobre el tiempo: sobre cómo un hueso, una sombra, una inscripción rayada en un muro pueden sostener la fe de una civilización entera. La investigación de los restos de Pedro no es solo una pesquisa científica; es una metáfora de lo que buscamos siempre bajo los pies: una certeza, un origen, un cuerpo que nos ancle a algo más grande que nosotros.

EL ENFOQUE VISUAL
En este viaje la cámara asciende hasta lo más alto de la cúpula de Miguel Ángel y desciende hasta los tesoros más enterrados bajo tierra. Esa es la gramática de la película: de la luz dorada y vertical de la basílica —la luz de Bernini, la luz que cae desde la cúpula como una promesa— a la oscuridad horizontal, terrosa, casi uterina de la necrópolis. Arriba, el barroco proclama; abajo, los muertos susurran. Buscamos que el espectador sienta ese tránsito en el cuerpo, no solo en la mente: que baje con nosotros, que se le cierre el pecho un poco cuando la piedra sustituye al oro.
En este documental no hay urgencia, hay un viaje fascinante al centro de nuestra historia. La basílica vacía nos regala algo que rara vez se puede filmar: la posibilidad de mirar sin el ruido humano de por medio. Ese vacío es un personaje. Es también, de algún modo, un privilegio y una responsabilidad: estamos solos con dos mil años de historia y debemos tratarlos con el pudor de quien entra en una casa ajena todavía habitada por sus dueños.
Bajo San Pedro no hay solo huesos: hay un cementerio pagano que el cristianismo no borró, sino que absorbió, construyó encima, dialogó con él en silencio durante siglos. Esa estratigrafía —pagano, cristiano, imperial, papal, barroco, contemporáneo— es la verdadera protagonista invisible de la película. Petros Eni, «Pedro está aquí», grafiteado por manos anónimas del siglo III, es la frase más humana que existe: alguien necesitó dejar constancia de que la memoria no se pierde, que el cuerpo importa, que el amor y la fe dejan marca en la piedra.
En este documental vemos el arte no como decoración del poder, sino como el intento más antiguo y más desesperado de la humanidad por trascender y vencer a la muerte. Miguel Ángel, Bernini, los mosaiquistas anónimos de la necrópolis: todos hacen lo mismo, a su manera, con su siglo. Fabrican eternidad con las manos.

EL VIAJE DEL ESPECTADOR
El espectador viajará en el tiempo con nuestro narrador, Chris Pratt, con quien tuvimos la alegría y el privilegio de entrar a lugares donde la historia, la fe y la piedra se vuelven una misma sustancia. Él es quien recorre y nos muestra uno de los lugares más fascinantes del mundo que guarda dentro un yacimiento arqueológico, una catedral y el interior de su propia memoria». Paula Ortiz

Distribuye: BOSCO FILMS
Para más información: PETROSENI.COM








