Sinopsis
Una epopeya mítica de acción rodada en todo el mundo con la innovadora técnica IMAX. La saga fundacional de Homero llega por primera vez a todas las pantallas del mundo como el primer largometraje filmado íntegramente con cámaras IMAX.
Crítica
La Odisea | Nolan acierta de lleno con su versión del clásico poema de Homero
2 de agosto de 2026 - 14:05
Christopher Nolan es, seguramente, uno de los directores actuales más importantes e influyentes y muchos ansían seguir su estela de creatividad e innovación. Tras revolucionar la forma de hacer cine con El caballero oscuro (2008) introduciendo cámaras IMAX en el rodaje y jugar con el tiempo como nadie había hecho en películas como Memento (2000), Origen (2010) o Tenet (2020), ahora va más allá: acomete la casi imposible tarea de ser fiel a Homero con su Odisea y, además, haciendo historia: rodando por completo con cámaras IMAX analógicas. El resultado es un espectáculo apabullante en todos los sentidos solo al alcance, hoy por hoy, de su apellido.
Una epopeya mítica de acción rodada en todo el mundo con la innovadora técnica IMAX. La saga fundacional de Homero llega por primera vez a todas las pantallas del mundo como el primer largometraje filmado íntegramente con cámaras IMAX.
Como siempre, vamos directos al grano: sí, merece la pena verla en cine, y sí, merece la pena verla en IMAX si se puede (lista completa de todos los IMAX en España), aunque en este país no pueda ser en analógico y haya que conformarse en digital. Y no, no hace falta haber leído La Odisea para entender la película gracias a un guion muy trabajado y pensado desde el principio; eso sí, quien la haya leído estará como pez en el agua en las idas y venidas que propone el director británico y hasta disfrutará con sus cambios, necesarios en toda adaptación.
Recordemos que hay varias adaptaciones del libro, la más reciente por parte de Uberto Pasolini, El regreso de Ulises, de 2024, o el gran clásico Ulises de Mario Camerini de 1954, bastante espectacular para la época. Pero ninguna de ellas con la ambición que alcanza ésta que nos ocupa hoy.

Sin desvelar nada (aunque se haya leído el original), hay que decir que muchas decisiones creativas y de guion suponen una enorme inteligencia: rodar todo en IMAX analógico ofrece un nivel de detalle, de texturas y una fotografía imposibles de alcanzar a día de hoy de otra forma. Por otra parte, la decidida apuesta por escenarios naturales pone en la gran pantalla unas estampas tan bellas como impresionantes, y siendo Nolan, el hecho de que todo lo posible sea con efectos prácticos en lugar de imágenes generadas por ordenador lo hace todo más real y tangible, habiendo momentos que realmente se quedan grabados en la retina con un pensamiento en de “¿cómo narices ha hecho eso sin ordenadores?”, y he ahí la magia del cine. En lo referido al guion, la historia de la vuelta a casa de Odiseo es todo menos lineal, un caramelo muy jugoso en manos de un guionista como Nolan, experto en el manejo del tiempo y de las idas y venidas. Teje un vibrante relato que va de un lado a otro pero siempre con un nexo de unión y nunca pierde al personal.

Por otra parte, hay nuevamente acierto total en el reparto con actores habituales de Nolan como Matt Damon (3 películas ya), Anne Hathaway (otras 3), Robert Pattinson (2) o Benny Safdie (2), todos comodísimos en sus papeles, y otros nuevos como Tom Holland (fabuloso Telémaco) o Zendaya (breve pero buena Atenea, se diría el ‘Pepito Grillo’ de Odiseo). En la parte menos lograda, sí, hay concesiones impuestas por la Academia a Universal y de ahí a Nolan para conseguir Oscars, una pena, pero no son nada escandalosas ni rompen el relato. Curiosamente esta versión muestra a un Odiseo que recuerda mucho al pragmático Cobb interpretado por Leonardo di Caprio en Origen, enfocado éste en volver a casa aunque ello pueda implicar penurias para sus compañeros de equipo. Les tiene aprecio, sí, pero si tiene que ocultar información para seguir adelante y cumplir su misión, no dudará en hacerlo ni un segundo, y como tal actúa el Odiseo de Nolan, justificando siempre sus decisiones porque están supeditadas a un fin: volver a casa, como sea, “incluso desafiando a los dioses”. Y de paso introduce algo que se deja claro en la Odisea original: será ese orgullo el que le lleve a casa, sí, pero también a grandes pecados, dolores y penitencias.

El libreto, como decíamos, toma decisiones acertadas en la forma en que condensa el original, que cuenta mil y una historias y tiene tramos de gigantesco diálogo que aquí entorpecerían la narración, baste recordar las páginas dedicadas al Hades, aquí muy bien resumidas, o las miles de veces que los personajes se paran a beber y comer y pueden estar años según la narración original. A Nolan no le gusta dividir sus películas en varias partes, de hecho a excepción de la trilogía de Batman (dividida en tres por motivos obvios), no hay ninguna que se corte en un “continuará”, sabiendo que eso exaspera al público, ansioso de ver historias completas cuando paga la entrada. Y es exactamente lo que ofrece: una historia cerrada, sin necesidad de secuelas, con lo básico y principal del viaje de vuelta del protagonista.
Aprovecha todas las situaciones para reflexionar sobre la relación del hombre con Dios (en este caso con los dioses, el libro es politeísta) y si realmente no se hacen inteligibles cuando hablan… o es el hombre el que no escucha, sobre todo porque no quiere. Por supuesto, y como no podía ser de otra forma, sobre la guerra, que, si bien narrada de cierta forma parece valiente y heroica, siempre tiene su lado dramático y hasta trágico, marcando de forma terrible e irreversible a los que participan en ella y deshumanizando al ser humano hasta cotas impensables. Por supuesto conserva los mensajes sobre la añoranza del hogar, el amor y fidelidad matrimonial, la paternidad, el compañerismo, el liderazgo y muchos otros de los que habló Homero. Muchos temas, sí, pero bien expuestos y analizados, sin que ninguno desentone.

Contar más sería imprudente, el guion es profundo y emotivo, las actuaciones son soberbias y el clímax es totalmente lógico, de hecho en opinión de este humilde crítico y sin buscar en ningún momento despreciar a Homero, el ideado por Nolan le supera en coherencia y dramatismo. Todo ello acompañado de una banda sonora muy original por parte de Ludwig Göransson que huye de orquestas enormes y apuesta por un minimalismo muy interesante con instrumentos poco habituales, y como siempre una fotografía de Hoyte van Hoytema con una calidad a prueba de balas.
No soy quién para decir si es la mejor película del año, cada uno tiene sus gustos y sería absurdo proclamarla ya, la mejor para uno es la peor para otro, pero sí puedo decir que a nivel cinematográfico Nolan lo ha vuelto a hacer: es un logro a todos los niveles que debe verse en la sala de cine más grande que uno pueda, y puedo recomendar incluso repetir visionado para deleitarse con los miles de detalles que el director británico ha puesto con todo cariño. Eso sí, recuerden los padres: no es para los niños dado el nivel de violencia que tiene (que también está en el libro), pero jóvenes y adultos la disfrutarán todo lo posible y más.
Ficha técnica
- Título Original: The Odyssey
- Dirección: Christopher Nolan
- Guión: Christopher Nolan. Obra: Homero
- País: Reino Unido
- Año: 2026
- Duración: 172 min.
- Género: Aventuras. Fantástico
- Interpretación: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Robert Pattinson, Charlize Theron, Lupita Nyong'o, Mia Goth, Ryan Hurst, James Remar, Jovan Adepo, Jon Bernthal, Bill Irwin, Benny Safdie, John Leguizamo, Samantha Morton, Elliot Page, Nick E. Tarabay, Himesh Patel, Josh Stewart, Logan Marshall-Green, Corey Hawkins, Will Yun Lee, Elyes Gabel
- Productora: Syncopy Production, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures
- Música: Ludwig Göransson
- Fotografía: Hoyte van Hoytema
- Estreno en España: 17-7-2026