Sinopsis
La poderosa historia de amor que inspiró Hamlet, la intemporal obra de Shakespeare. La película se centra en el personaje de Agnes y a través de ella, cuenta toda la trama argumental.
Crítica
Hamnet | La fuerza redentora del arte
El espectador
Entro en la sala. Acaban de apagar las luces de una sala absolutamente llena. Sentada en mi butaca, me dispongo a resistir durante más de dos hora una película de la que he leído y oído de todo, desde “es mala y encima se llora”, de un absoluto ignorante del cine, hasta palabras despreciativas de un conocido crítico español “de cuyo nombre no quiero acordarme”; y también grandes elogios (no en vano ha sido distinguida con ocho nominaciones al Oscar).
Cuando intuyo que la cinta llega inexorablemente a su fin, “despierto a la realidad”; es difícil no dejarse seducir por la belleza estética que regala, no emocionarse con su intensidad. Pienso que he sido espectadora privilegiada de una maravilla, que deja discurrir los acontecimientos de forma que van destrozándote el corazón para luego recomponerlo, sembrando en el espectador un profundo sentimiento esperanzado.
Siendo Shakespeare probablemente el dramaturgo más importante de la historia de la literatura inglesa y reconocido mundialmente, siempre ha sido un referente indiscutible en cientos multitud de películas y representaciones. Ante esta magistral interpretación de Mescal, quizás ninguno de esos proyectos presenta a un Shakespeare tan real, tan humano, ni que se centre en su esposa Agnes o en la muerte inmensamente prematura y cruel de su hijo Hamnet. La película tiene, entre otros muchos méritos, la narración de la historia inicial y más desconocida del genial dramaturgo. Todo un privilegio para el espectador.

La película
Extraordinaria adaptación cinematográfica de la novela homónima de Maggie O´Farrell, probablemente la mejor escritora de su generación, con obras de tal éxito que calan en un amplio abanico de lectores. Su estilo narrativo no es precisamente fácil de adaptar a un guion cinematográfico; la adaptación la llevarán a cabo la misma autora en colaboración la directora del film, coautoras del excelente guion.
La designación como directora de Chloé Zhao auguró, desde el principio, una historia brillante. Zhao es una profesional de enorme personalidad que ya hizo disfrutar al público con dos obras maestras como The Rider y, fundamentalmente, con la más cercana en el tiempo: Nomadland. En Hamnet consigue crear, con una dirección magistral de los personajes, una historia tan íntima y conmovedora, de una extraordinaria belleza, capaz de convertirse en el regalo impresionante de un sueño inalcanzable.
El reparto es perfecto y la fuerza de los personajes, inmensa. Jessie Buckley realiza un trabajo descomunal como Agnes; Paul Mescal ofrece un retrato impresionante de Shakespeare; los niños, Bodhi Rae Breathnach, Olivia Lynes y Jacobi Jupe, estupendos al igual que Emily Watson, madre de Will o el hermano de Agnes Joe Alwyn o Noah Jupe, hermano de Jacobi, en su interpretación de Hamlet en la escena final. Una fotografía elegante, con momentos de una belleza enorme, componen un relato inspirador al que se une la delicada partitura musical de Max Richter.
La temporalización nos sitúa a finales del siglo XVI en Henley Street (Stratford). Hamnet narra la historia de Agnes (verdadera protagonista del film) esposa de Will, su apasionada historia de amor, romántica y tumultuosa, el embarazo “prematuro”, su matrimonio, la marcha del escritor a Londres, el nacimiento de sus hijos, Susana y los mellizos Judith y Hamnet, y la trágica muerte del niño a los 11 años, muerte que provocó un dolor desgarrador en sus padres, con trágicas consecuencias en la relación de la pareja y de toda la familia.

La historia
La pantalla recoge la vida rural, dura y pobre, de una familia del s. XVI: la familia de William Shakespeare (Will). Su padre labró una fortuna como fabricante de guantes; quebró y se llenó de deudas. Su hijo, ahora, imparte clases de latín y griego, en un edificio que hace de escuela, a un grupo de hijos de aldeanos con el fin de ayudar a la economía familiar en total bancarrota. Desde ese edificio se fija en Agnes, una bellísima mujer que juega con su halcón haciéndolo volar desde su brazo enguantado. El flechazo es instantáneo.
Comienza con un Will cortejando a Agnes (conmovedoras las interpretaciones de la pareja y sus profundos diálogos) que, tras varios encuentros, queda embarazada. Termina en boda. La manifestación de las profundas emociones de Agnes es maravillosa y su relación con Will impresionante. Tras el nacimiento de su primera hija Susana, atribulado por una pasión que le desborda y con un deseo de ser escritor, decide ganarse la vida en Londres, donde pasará largas temporadas. Nacen sus hijos gemelos y Agnes estará sola para atenderlos. Cuando Will está con ellos todo pinta felicidad: la vida conyugal, los juegos infantiles, la vida hogareña y sus representaciones teatrales. Pero las largas ausencias del padre irán pasando factura.
La desgracia más profunda se cierne sobre ellos cuando hace su aparición la peste negra y la muerte se lleva al hijo de ambos provocando un dolor desgarrador, insuperable en sus padres. Se percibe que la verdadera tragedia de la película no radica esencialmente en la prematura muerte de Hamnet, sino en el profundo abismo que se forma entre marido y mujer después de la tragedia: ambos afrontan la muerte de formas diferentes. Agnes, en ella, como en toda la película, la riqueza de sentimientos aflora en su rostro con una fuerza emocional llena de autenticidad: cada palabra, cada silencio, cada grito desgarrador, cada lágrima hace que en la película todo cobre sentido.

La manera en que Buckley interpreta lo peor que una madre puede sufrir (la muerte de un hijo) es realmente brutal. Toda su extraordinaria actuación a lo largo de la cinta, la hace legitima ganadora del Oscar a la mejor actriz. Por su parte Will no es capaz de exteriorizar sus sentimientos y, en lugar de quedarse, vuelve a Londres dejándola sola. Con el tiempo el amor se va rompiendo y da paso a un resentimiento que se convertirá, en Agnes, en un no querido odio hacia el hombre amado al que ahora considera un ser lleno de crueldad.
Conforme avanza la historia, la película va adquiriendo una categoría superior. La parte final es de una desbordante intensidad dramática inigualable que dará paso a una de las escenas más emotivas que ha dado el cine en los últimos años. La inmortal tragedia de Hamlet, escrita en el inmenso pozo sin fondo de un dolor irreparable, será representada en una corrala abarrotada de público silencioso y asombrado ante la inmensa tragedia provocada por la muerte del tan deseado y querido hijo. La obra conecta de modo magistral el amor y la redención, la familia y la filiación, el perdón, el dolor de la pérdida y el momento en el que el amor y una obra maestra -como afirma J.M. Aresté– confluyen. convirtiéndose en un momento catártico inolvidable. Que atrapa con tal intensidad al público que, la sala se va vaciando impregnada de emotivo y respetuoso silencio.
Ficha técnica
- Título Original: Hamnet
- Dirección: Chloé Zhao
- Guión: Maggie O'Farrell, Chloé Zhao. Novela: Maggie O'Farrell
- País: Reino Unido
- Año: 2025
- Duración: 125 min.
- Género: Drama
- Interpretación: Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson, Jacobi Jupe, Joe Alwyn
- Productora: Amblin Entertainment, Amblin Partners, Book of Shadows, Hera Pictures, Neal Street Productions
- Música: Max Richter
- Fotografía: Lukasz Zal
- Estreno en España: 23 de enero de 2026







