Las mejores películas de 2025 fueron Nuremberg, Un poeta e Incontrolable, y se suma al podio Palestina 36, que llegó muy tarde a las carteleras. Lo sorprendente es que no haya ganado ningún gran premio. Es una impresionante superproducción basada en hechos reales, con un gran reparto encabezado por Jeremy Irons y la gran actriz Hiam Abbass. Narra de forma magistral su directora, Annemarie Jacir, los hechos en Palestina en 1936 y 1937, cuando está al borde del colapso. La resistencia árabe contra el Mandato británico crece al mismo ritmo que la llegada de refugiados judíos desde Europa.
Sorprende esta película de 119 minutos, lo bien que está filmada narrativamente y que sea casi una película con muchos actores que todos están a gran altura. En ningún momento decae. Retrata con claridad las falsedades y manipulaciones del imperialismo británico y muestra al sionismo como una fuerza antagonista cruel, una representación que puede resultar polémica en el contexto actual. Qué gran acierto plasmar dentro de la misma película en forma de documental muchas escenas de lo que ocurrió en 1936-37 en esta película.
Este largometraje lo tiene todo: una gran historia, una fotografía muy cuidada, grandes interpretaciones y de gran intensidad. A destacar la actriz Yumna Marwan, que hace de periodista; cuando se entera de que su marido apoya al pueblo judío le devuelve los anillos de boda y va a la gran manifestación para defender su pueblo. Y en los títulos finales aparecen estas frases en forma de canción: “Juramos no ser exiliados, juramos preferir pasar hambre o morir antes que marcharnos, por el juramento de la revolución los revolucionarios y el pueblo nos iremos mientras la tierra dure, somos parte de esta tierra”. Como le dice el sacerdote a un niño de los protagonistas: “Por muy fuerte que el hombre se sienta, la naturaleza siempre muestra la verdadera fuerza de Dios”.
La intensidad de una película siempre hay que plasmarla en público. Como crítico de cine tuve la oportunidad de verla en el link que me mandó la distribuidora, pero preferí verla en el cine. Cuando terminó y aparecieron los títulos, que duraron cinco minutos, ni un espectador de los 80 presentes se levantó, de tanta emoción. Una película épica que ya entra en el ranking de las 1.000 mejores películas de toda la historia.







