Cuatro páginas de la vida es una preciosa sucesión de films cortos dirigidos por cinco reconocidos directores, unidos por la presencia y la voz del premio nobel de literatura John Steinbeck. Supone un precioso encuentro entre el cine y la literatura ya que este novelista, como un actor más, introduce los cuentos del magistral W.S. Porter conocido como O.Henry en su adaptación cinematográfica. Su título original en inglés es O. Henry’s Full House, 1952. Curiosamente el título en castellano responde a cuatro historias de las cinco de que constaba la versión original puesto que se eliminó la dirigida por Hawks, posteriormente recuperada.
Resumo las 5 historias incluidas en la película:
1. La policía y el himno (The Cop and the Anthem).
Director: Henry Koster
Reparto principal: Charles Laughton, David Wayne y Marilyn Monroe.
Argumento: Un refinado vagabundo de Nueva York llamado Soapy intenta por todos los medios ser arrestado por delitos menores para pasar los fríos meses de invierno en una cálida celda de la cárcel con comida asegurada.
2. La llamada de Clarion (The Clarion Call)
Director: Henry Hathaway
Reparto principal: Richard Widmark y Dale Robertson.
Argumento: Un virtuoso policía investiga un asesinato y descubre que el sospechoso es un antiguo conocido. La detención se complica porque el policía tiene una deuda de honor del pasado con el criminal.
3. La última hoja (The Last Leaf)
Director: Jean Negulesco
Reparto principal: Anne Baxter, Jean Peters y Gregory Ratoff.
Argumento: Una joven enferma de neumonía pierde la voluntad de vivir y está convencida de que morirá cuando caiga la última hoja de la hiedra que ve desde la ventana de su habitación. Un anciano vecino y pintor frustrado decide intervenir.
4. El rescate del jefe piel roja (The Ransom of Red Chief).
Director: Howard Hawks
Reparto principal: Fred Allen y Oscar Levant.
Argumento: Dos torpes estafadores secuestran al hijo de un hombre adinerado para pedir un rescate, pero el niño resulta ser un insoportable e indomable torbellino que acaba convirtiendo la vida de sus secuestradores en un infierno, hasta el punto de que son ellos los que están dispuestos a pagar para liberarse de él.
(Este episodio a menudo se cortaba en las emisiones en español)
5. El regalo de los Reyes Magos (The Gift of the Magi).
Director: Henry King
Reparto principal: Jeanne Crain y Farley Granger.
Argumento: Una joven pareja de escasos recursos económicos busca desesperadamente la manera de comprarse mutuamente el regalo perfecto para la noche de Navidad, lo que lleva a ambos a realizar enormes y conmovedores sacrificios personales.

Buenos actores y excelentes directores en una curiosa película homenaje al popular escritor de cuentos norteamericano. Los guionistas fueron Richard Breen, Ivan Goff, Ben Roberts, Walter Bullock, Lamar Trotti. La fotografía es de Lucien Ballard y la música del gran Alfred Newman que nunca defrauda. Ambos especialistas serán los que completen unos cuadros fílmicos de gran calidad. No es fácil encontrar reunidos a varios directores de la época dorada de Hollywood en una sola película. Menos todavía que dicha película sea un homenaje a un popular escritor de cuentos y que esté presentado por un nobel de literatura. Cinco historias independientes ambientadas en Nueva York, a finales del siglo XIX que reflejan una sensibilidad exquisita.
William Sydney Porter, conocido artísticamente como O. Henry, es considerado uno de los maestros del cuento. Su admirable tratamiento de los finales narrativos sorpresivos popularizó en lengua inglesa la expresión «un final a lo O. Henry». Falleció con 47 años por una cirrosis hepática. No tuvo una vida fácil. Pisó la cárcel y sus problemas con el alcohol deshicieron su matrimonio con el amor de su infancia. Sin embargo, fue precisamente en prisión conde empezó a escribir para mantener a su hija y donde adoptó el nombre que le haría famoso.
Desde diciembre de 1903 hasta enero de 1906 escribió un cuento a la semana para el New York World. De hecho, es universalmente famoso por sus aproximadamente 600 relatos cortos, caracterizados por el ingenio, el humor compasivo y, sobre todo, sus icónicos finales con giros inesperados. Sus relatos reflejan con maestría la vida cotidiana, las tensiones de clase y las pequeñas tragedias de la gente común. Es uno de los cuentistas más conocidos, prolíficos y queridos de la literatura mundial.

Como señalan los expertos, sus relatos de aventuras situados en las llanuras tejanas y en Centroamérica gustaron de inmediato a los lectores de revistas y, poco después de salir de la cárcel, el que ya era O. Henry se trasladó a la ciudad donde iba a serle más fácil empezar de nuevo. Aunque los comienzos no fueron sencillos, la bulliciosa ciudad le cautivó desde el principio. Supo empatizar con sus gentes y los convirtió en protagonistas de sus cuentos: dependientas, vagabundos, policías, delincuentes de poca monta, artistas y bohemios, algún millonario de la Quinta Avenida o tipos solitarios que recorren las calles en busca de aventuras… Estos son los personajes que dan vida a sus cuentos neoyorquinos escritos a decenas con facilidad asombrosa.
Henry retrata a sus personajes con un humor que puede ser tierno o ácido, y sabe dar una aureola romántica a las vicisitudes cotidianas de los seres más humildes. Uno de los más conocidos, Los cuatro millones, hace referencia al número de habitantes de la ciudad de Nueva York a comienzos del siglo XX, y al hecho de que cada uno de estos habitantes constituía para O. Henry «una historia digna de ser contada».
Aunque no demasiado conocido en España, O. Henry ha sido traducido a una veintena de idiomas. Se han realizado numerosas adaptaciones de sus relatos para el cine y la televisión y nunca ha dejado de tener un público lector adicto. Un público muy variado, millones de gentes sin estudios, como el mismo autor, y también grandes autores como Kipling, William James o Borges. Pese a la crítica, que apenas le ha considerado de segunda fila, no ha dejado de ser leído y valorado por un público fiel.

Jorge Luis Borges, que lo admiraba profundamente, escribió sobre él: “Edgar Allan Poe había sostenido que todo cuento debe redactarse en función de su desenlace; O. Henry exageró esta doctrina y llegó así al trick story, al relato en cuya línea final acecha una sorpresa.”
En Estados Unidos se creó en su memoria el Premio O. Henry (O. Henry Award) de cuentos, uno de los más importantes del mundo. Entre otros escritores, lo han recibido William Faulkner, Dorothy Parker, Flannery O’Connor o Truman Capote.
Esta película, aunque en conjunto pueda parecer poco homogénea dada su estilo y formato, tiene consistencia. La voz en off y la presencia del gran Steinbeck como hilo conductor consigue el efecto pretendido: mostrar la humanidad en su esencia en las memorables interpretaciones de un reparto ejemplar.

Como dijo Julián Marías en el Discurso del Académico electo en la Real Academia de Artes de san Fernando: “El cine presenta los escorzos concretos de la realidad… puede haber una antropología cinematográfica porque el cine es, con métodos propios, una indagación de la vida humana.”
En estos cuentos hay risas, lágrimas, ternura, sufrimiento, violencia, amor, justicia, sacrificio, es decir lo que envuelve toda vida humana por corriente que sea. Esta muestra permite empatizar, reflexionar, hacer propio aquello que visualizamos. Vernos como en un espejo.
La literatura de John Steinbeck también se caracteriza por el realismo social, la defensa de los marginados y una profunda empatía por la condición humana. No es extraño que sea él quien introduzca cada historia adaptada admirablemente por los distintos maestros del cine que se dan cita en esta obra sencilla y admirable a la vez.
Como dirá también el gran filósofo Marías: “El cine ha sido en muchos sentidos maestro de la vida. Podemos considerarlo como una ventana por la cual podemos ver posibilidades de nuestra propia vida y una manera nueva de estar en el mundo.”







