El actor mexicano Diego Luna dirigió su cuarta película y vaya casualidad que cuatro semanas después se estrenen dos películas con la misma temática: mujeres mexicanas que trabajan en España en el servicio doméstico, la última, Femenino singular, de Xavi Puebla. En los tiempos contemporáneos del cine actual, los guiones de cine han bajado un poco de calidad, como lo muestra esta película en una primera hora que cuenta muy poco; solo son muy buenas puestas en escena y no en lo que quiere contar. Solo en la última media hora da un giro y, al menos, maquilla lo que hubiera podido ser un buen largometraje, cosa que en Femenino singular sí se logró. Rodada entre Madrid, Barcelona y México, con la historia de una familia con los problemas de no ser felices donde están y no encontrar su lugar.
Con la cantidad de inmigración de Latinoamérica que hay en España, sobre el tema del trabajo y su integración en España hay pocas películas, y una lo logró: el director Fernando León de Aranoa con Amador en 2010. Si Diego Luna hubiera dado el papel principal a la que hace de madre, Adriana Paz, una actriz soberbia, esta película hubiera sido mejor; interpretó El autor (2017), de Manuel Martínez Cuenca. En Ceniza en la boca solo sale unos minutos, solo su mirada y su expresión, porque el cine a veces es tanto imagen como palabras. Dentro de la media que hay en el cine, es una película recomendable porque habla de la familia; a veces queremos huir de ella porque no somos felices en su hábitat. La madre lo hizo, dejó México para llegar a España, donde lleva ahí ocho años trabajando ilegalmente; llegan un hijo y una hija, y esta no es feliz y se va a Barcelona a vivir sola y, por una desgracia, tiene que volver a Madrid y luego de nuevo pisar tierras mexicanas.
Al menos logra Diego Luna que la familia es importante en los buenos y malos momentos y, por muchos giros que demos en la vida, siempre está presente para apoyarnos en los malos momentos, como lo hace la actriz principal con los abuelos. Y esta llamada de la madre al final por teléfono: “Hija, ¿estás bien?” redondea esta película.







