Sinopsis
Ambientada en 1993, los alejados Street Fighters Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo) son lanzados de nuevo al combate cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para el próximo Torneo Mundial de Guerreros: un brutal choque de puños, destino y furia. Pero detrás de esta batalla se esconde una conspiración mortal que los obliga a enfrentarse entre ellos y a los demonios de sus pasados. Y si no lo hacen... ¡FIN DE LA PARTIDA!
Crítica
Street Fighter | Otra acertada adaptación de videojuego pero solo apta para adultos por su vioencia
23 de octubre de 2026 - 11:47
Ha costado, pero parece que algo está cambiando, para bien, en el mundo de las adaptaciones a la gran pantalla de famosos videojuegos. Vamos a echar la mirada atrás: Super Mario Bros: La película en 2023, Super Mario Galaxy: La película en 2026 y Mortal Kombat II también en 2026 han resultado ser versiones adecuadas y divertidas, que además han recaudado una cifra nada desdeñable. Y ahora volvemos con otra franquicia: Street Fighter, y de nuevo acierta (en su justa medida).
Ambientada en 1993, los alejados Street Fighters Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo) son lanzados de nuevo al combate cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para el próximo Torneo Mundial de Guerreros: un brutal choque de puños, destino y furia. Pero detrás de esta batalla se esconde una conspiración mortal que los obliga a enfrentarse entre ellos y a los demonios de sus pasados. Y si no lo hacen… ¡FIN DE LA PARTIDA!
Street Fighter, el juego original de 1987, no tenía un guion muy elaborado como podría ser un Uncharted, Metal Gear Solid o Final Fantasy, ahí se trataba solo de luchar contra un contrincante, ir superando las rondas y vencer a Mr. Bison para ganar el torneo. Sí, los personajes tenían una historia detrás, pero era mínima, no había desarrollo ni subtramas relevantes. Empezó como un arcade (sí, esas maquinitas en las que metías una moneda y jugabas contra una máquina trucada para dificultarte el éxito, se siguen pudiendo encontrar en muchos centros comerciales), siguió como juego para consolas y evolucionó en forma de cómics, series y, por supuesto, la película de 1994 dirigida por Steven E. de Souza y protagonizada por Jean-Claude Van Damme y Raul Juliá, muy cutre pero hoy convertida en película de culto. Hubo otra en 2009 llamada Street Fighter: La leyenda de Chun-Li, de Andrzej Bartkowiak, pero no tuvo pena ni gloria y muchos ni la conocen.

Así que como no hay dos sin tres tenemos nueva de Street Fighter, pero esta vez se han hecho las cosas bien para que funcione como Dios manda, esto es, con combates espectaculares, personajes clavados a los del videojuego y, lo más importante, con los movimientos especiales que tan famosos se hicieron, especialmente el “hadoken”, que por fin se ve como se debía en todo su esplendor.
El director Kitao Sakurai, con guion propio y de T.J. Fixman, y con producción de Jason Momoa (quien tiene un cameo pero está tan lleno de maquillaje y CGI que apenas es reconocible) apuestan por el camino correcto: una historia mínima con personajes arquetípicos, diálogos lapidarios y muchísimo humor. Y entre todos aciertan al tener el detallazo de entregar un prólogo hecho en animación de estilo japonés y meter secuencias de cuando en cuando en ese formato. Los guionistas incluso se atreven a dotar de un mínimo de profunidad al destacar que el mal siempre proviene del que se sabe que fue el primer pecado de la humanidad: la envidia, y poner en pantalla una rivalidad entre amigos-hermanos: Ruy y Ken, principales protagonistas, un acierto ya que en el juego su rivalidad también es legendaria y son los luchadores con más carisma. Street Fighter es sinónimo de Ruy, y Ruy lo es de Ken, con lo que bien en ese sentido.

Los efectos especiales son punteros, los combates son realmente espectaculares y los actores están muy metidos en sus papeles (atención a David Dastmalchian, actor de rostro inquietante al que por fin se le da cancha con un villano absolutamente arquetípico al que clava), hay miles y miles de guiños para los fanáticos y un ritmo trepidante que hace que los casi 120 minutos se pasen volando. ¿Las pegas? Por una parte, tener que conocer el juego (y haberlo sufrido) para disfrutar del metraje en su plenitud y, por otra, un doblaje muy maleducado con multitud de blasfemias.

De manera que, como siempre digo, “cuando una persona adulta, en su sano juicio, va a ver una película que se llama ‘Street Fighter’, sabe perfectamente lo que va a ver”. Y eso es exactamente lo que se ofrece, junto con una puerta abierta para secuelas. Lo mejor y lo peor que se puede decir es lo mismo: que es sincera consigo misma y nunca se toma en serio. Y, como es evidente, solo para fans del original que sean adultos por su alta violencia.
Ficha técnica
- Título Original: Street Fighter
- Dirección: Kitao Sakurai
- Guión: Kitao Sakurai, T.J. Fixman. Historia: Dalan Musson, Gary Dauberman. Videojuego: Capcom
- País: Estados Unidos
- Año: 2026
- Duración: 119 min.
- Género: Acción
- Interpretación: Noah Centineo, Andrew Koji, Callina Liang, Jason Momoa, 50 Cent, David Dastmalchian, Eric André, Olivier Richters, Cody Rhodes, Joe Anoa'i, Orville Peck, Andrew Schulz, Vidyut Jammwal, Hirooki Goto
- Productora: Coproducción Estados Unidos-Japón; Legendary Pictures, Capcom, Paramount Pictures. Distribuidora: Paramount Pictures
- Música: Leo Birenberg, Zach Robinson
- Fotografía: Ken Seng
- Estreno en España: 16-10-2026