60 años después nos llega el remake de La Caza (1966), una de las mejores películas del cine español y que se encuentra entre las 50 mejores de la historia de nuestro cine. No era fácil abordar esta película, y el director Pedro Aguilera, que estrena su quinto largometraje, logra un buen trabajo y rinde homenaje a la cinta original, pues las protagonistas hablan de lo que ocurrió en la trama y aparece una foto de los cazadores.
Es una película de mujeres y de sus entrañas, de sus odios y sus rencores; habla del mundo femenino con maestría. Lo mejor es su música y las grandes actuaciones de Blanca Portillo y Rossy de Palma —a quienes deberían dar más papeles—, junto con Carmen Machi, que ya suma 83 películas y ocho entre 2024 y 2026, toda una todoterreno.
Gran escena la de la paella en pleno campo —y paella, cómo no, de conejo— y magníficas conversaciones. Hay películas como esta que, con una buena puesta de cámara y una gran música, pueden convertirse en una gran obra aunque tengan pocos diálogos, y en muchos momentos de este largometraje su director lo logra.
El final, que todo el mundo esperaba, está realizado con maestría. Tenía que salvarse alguien y, como pasó en la película de Carlos Saura, se salvó la más joven, y en la película actual sucede lo mismo. La pregunta es: ¿veremos otro remake en 2050?. Comedia negra total.







