Sinopsis
Cuando Woody, Buzz, Jessie y el resto de la pandilla conocen a un recién llegado desarrollado con alta tecnología, sus aventuras dan un giro inesperado mientras compiten por demostrar que los juguetes más valiosos de la vida no se limitan a códigos y chips.
Crítica
Toy Story 5: la secuela que nadie había pedido pero que todos necesitamos
22 de junio de 2026 - 11:01
Decía Quentin Tarantino que “jamás” vería Toy Story 4 (Josh Cooley, 2019) ni las sucesivas, y la explicación que dio es sencilla y perfectamente comprensible: “No veo todas las películas animadas, pero soy un gran fan de la trilogía de ‘Toy Story’. Sigue la visión de un solo director, hace lo que ninguna otra trilogía ha podido hacer. La tercera es simplemente magnífica. Es una de las mejores películas que he visto nunca. Y si has visto las otras dos, es devastador. Pero la cosa es que, después de tres años o algo así, hicieron la cuarta, y no tengo ganas de verlo. Literalmente terminaste la historia de la manera más perfecta que pudiste, así que no, me da igual que sea buena, se acabó”. Pues la saga ha ido más allá, tenemos ya quinta entrega, y nadie la había pedido, no se sentía necesaria… hasta que la ves, y te das cuenta de que te equivocabas.
Cuando Woody, Buzz, Jessie y el resto de la pandilla conocen a un recién llegado desarrollado con alta tecnología, sus aventuras dan un giro inesperado mientras compiten por demostrar que los juguetes más valiosos de la vida no se limitan a códigos y chips.
Hay pocas sagas que no tengan ninguna película mala en sus entregas, muy pocas. Es el caso de El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001, 2002, 2003) y Star Wars (evidentemente nos referimos a la trilogía original: George Lucas, 1977; Irvin Kershner, 1980; Richard Marquand, 1983; y sí, Lucas solo dirigió la primera). Bueno, y la saga que nos ocupa, claro. Porque en Toy Story pueden gustar más o menos la cuarta y la quinta, incluso no llegar a convencer del todo la segunda (que sería sorprendente, pero puede darse el caso), pero si uno sabe de cine y tiene buen gusto, sabe que todas rebosan de calidad. El problema de la cuarta y la quinta es que existe la tercera, y la tercera es, sencillamente, perfecta, no tiene defectos, es una obra maestra del cine, sin medias tintas, que se puede poner a la altura de grandes clásicos y no desentona en ningún momento. La cuarta estuvo muy bien pero palidecía al lado de la tercera, y cuando ya parecía que se había acabado todo, llega la quinta e incorpora un elemento que era evidente que debía llegar: la tecnología.

John Lasseter ya no está en Pixar, y no vamos a explicar aquí quién es porque se debería saber, pero sí diremos que fue alma y núcleo central, y cuando el alma y núcleo central se va queda un hueco muy grande, el cual puedes suplir en cierta medida con sus mejores discípulos, quienes pueden haber aprendido bien, pero no serán el jefe. Es lo que ha pasado: toma las riendas creativas Andrew Stanton, quien dirigió grandes clásicos como Buscando a Nemo (2003), Wall-E (2008) y Buscando a Dory (2016), además de ser coguionista de multitud de películas como todas las de Toy Story (John Lasseter, 1995; John Lasseter, Ash Brannon, Lee Unkrich, 1999; Lee Unkrich, 2010; Josh Cooley, 2019), Bichos, una aventura en miniatura (John Lasseter, Andrew Stanton, 1998), Monstruos S.A. (Pete Docter, Lee Unkrich, David Silverman, 2001), etc., lo que significa que el testigo está correctamente pasado y que sabe lo que hace, no se deja llevar por lamentables tonterías woke, y le acompaña en sus labores McKenna Harris, con muy poco currículum. Entre ambos logran pergeñar una muy divertida trama de la que no vamos a desvelar nada aparte de lo que dice la sinopsis oficial.
¿Se puede llevar a los niños a verla? No, se DEBE llevar a los niños a verla, que es distinto. Porque se reflexiona de forma extremadamente acertada sobre el uso y abuso (sobre todo esto último) de la tecnología en la vida diaria, es decir, no se demoniza que la gente tenga pantallas, sino que se muestran sus riesgos pero también las ventajas si se saben usar de forma limitada y combinar bien con lo clásico.

¿Y qué suele llegar acompañado de una pantalla con internet? Exacto, los chats y las redes sociales, donde por supuesto hay otro peligro: el ambiente tóxico y el acoso digital, ese donde si no tienes la opinión que impera, que suele ser la políticamente correcta, te espera un aluvión de críticas y de intentos de ridiculizarte. Donde esperabas encontrar grandes amistades en realidad hay lo que se conoce como trolls, personas sin valores dispuestas a destrozarte emocionalmente porque las pantallas suponen una protección ya que dan anonimato. Todo eso lo avisan y lo denuncian los directores, pero siempre con elegancia y suavidad, que el público objetivo son las familias.
Como de costumbre, se insiste en la importancia de la amistad verdadera, el trabajo en equipo y la imaginación como la mejor herramienta para el desarrollo de los niños en su etapa más temprana, y que es mejor que las tablets lleguen más tarde y siempre con límite de uso, tanto en sus herramientas como en el tiempo de manejo. Todo ello sin dejar de lado un maravilloso sentido del humor que hará soltar carcajadas a pequeños y mayores.

Y también como es habitual, técnicamente Pixar lo da todo en la animación y el sonido, con una calidad perfecta en cada plano, algunos con un fotorrealismo que asusta porque da la sensación de que han mezclado imagen real con animación y no es así. Si la primera película fue un despliegue increíble para la época, con la quinta dejan claro que son los reyes de la animación y pueden hacer lo que quieran, que lo dominan. Incluyen, por supuesto, varias secuencias absolutamente deslumbrantes, como una persecución impresionante que nada tiene que envidiar a cualquiera de las del cine de imagen real. Ah, y aún hay más: varios fabulosos momentos en los que el tipo de animación cambia representando el mundo de fantasía de los niños y que resultan de lo más divertido y adecuado.
¿Entonces Toy Story 5 es perfecta? No porque esta vez se han cambiado demasiado las tornas y se fuerza el cambio de protagonista, se ha centrado casi todo en Jessie y dejado muy de lado a Woody, algo que dolerá a muchos. No se ha intentado hacer un 50-50 y el protagonismo de la vaquera es casi desmedido, seguramente muestra de que no hay woke pero sí un feminismo empoderado que choca con la tradición de la saga y no acaba de funcionar. Por fortuna la protagonista tiene carisma de sobra gracias a su excelente tratamiento y no aburre en ningún momento.
En todo caso si en la tercera entrega, si no todos, casi todos los juguetes tenían su momento de gloria, en esta película aparecen pero apenas se les saca partido, se echa en falta un verdadero trabajo de equipo de todos. Y la otra pega es que, hablando de la versión doblada, hay dos grandísimas faltas: Woody ya no es Óscar Barberán (ahora es Miguel Ángel Poison) por lamentables desacuerdos económicos (realmente absurdo ya que todo parece indicar que sí volverá en Tadeo Jones) y Buzz tampoco es José Luis Gil (ahora es Pablo del Hoyo), en este caso por causas de salud de fuerza muy mayor, y a quien deseamos una pronta recuperación lo antes posible. Los nuevos no lo hacen mal, en absoluto, ya que ambos son actores de doblaje profesionales de gran trayectoria, sobre todo Pablo del Hoyo, pero para los que aman la franquicia y sus maravillosas voces esto supone un durísimo golpe.

En resumen, que no tiene las cotas de perfección de las tres primeras y tampoco cuenta con el efecto sorpresa, el guion es mejorable en el tratamiento del equipo de muñecos y el feminismo se ha comido el protagonismo, pero desde luego critica con elegancia y mucha diversión el uso extremo de las pantallas, el acoso digital y la falta de creatividad, y vuelve a alzar la voz por lo importante: la familia tradicional, la amistad, el uso adecuado de las nuevas tecnologías y la imaginación, con lo que cumple sobradamente como secuela y la hace más que apta para verla todos juntos. ¡Larga vida a Pixar y sus juguetes! ¡Hasta el infinito y más allá!
Ficha técnica
- Título Original: Toy Story 5
- Dirección: Andrew Stanton
- Guión: Andrew Stanton, McKenna Harris
- País: Estados Unidos
- Año: 2026
- Duración: 102 min.
- Género: Comedia. Aventuras
- Interpretación: Miguel Ángel Poison, Pablo del Hoyo, Nuria Trifol, Juan Antonio Soler
- Productora: Pixar Animation Studios, Walt Disney Pictures
- Música: Randy Newman
- Fotografía: Pixar
- Estreno en España: 19-6-2026







