¿Por qué Universal Pictures ha puesto tanto empeño en destacar en todos los carteles promocionales de La Odisea que está “rodada íntegramente con IMAX”? Sencillamente porque Christopher Nolan ha hecho, una vez más, historia, y no solo en el cine, sino historia en general. Puede parecer exagerado o pretencioso, pero en absoluto es así y explicamos por qué.
Lo primero es dar una breve explicación de qué es el IMAX: básicamente es el mejor formato físico del celuloide, el que más calidad permite en el mundo. Es mucho mejor que el clásico 35 mm y también que el 65 mm y 70mm. El negativo IMAX utiliza película de 70 mm pero no todos los que tienen el tamaño de 70mm son IMAX. Puede sonar a lío, pero la regla es sencilla: hay películas en 70 mm que son IMAX y otras que no lo son, y para saber si lo es o no hay que ver en qué formato se ha rodado la película.

Hace años el IMAX se usaba única y exclusivamente para rodar documentales que se exhibían en salas IMAX. No se usaba en películas comerciales por dos motivos principales: las cámaras son gigantescas, pesadas y hacen un ruido casi infernal mientras ruedan la imagen, siendo demasiado molestas en diálogos.
El segundo motivo es que son extremadamente caras y su alquiler dispara los costes de producción exponencialmente, además de que no permiten estar más de 3 minutos seguidos rodando, lo que las hace poco prácticas para tomas largas.
Sin embargo su calidad es, sencillamente, sensacional, no hay nada que las iguale. Hay cámaras certificadas por ellos (no fabricadas por IMAX pero reconocidas por la marca por su gran calidad) que dan una gran calidad, pero no la misma que las suyas propias. De ahí que por mucha calidad de imagen que ofrezcan las cámaras analógicas o digitales, ninguna haya logrado ya no superar sino igualar de lo que es capaz una IMAX.
¿Dónde y cuándo llegó el cambio? El primero en la historia en usar parcialmente, y destacamos la palabra “parcialmente”, fue Christopher Nolan, que hace años quedó deslumbrado por las cualidades antes descritas y se preguntó qué pasaría si se usasen en una producción comercial. Pidió entonces permiso a Warner Bros. para usarlas en secuencias concretas de El caballero oscuro (2008), la mítica secuela de Batman Begins (2005), y así aprender su manejo y hacerla aún más espectacular.
Es verdad que cometió errores e incluso se rompió alguna en el proceso, pero él mismo reconoció que había sido un proceso de aprendizaje increíble y que quería seguir usándolas. IMAX, por su parte, estaba encantada de ver que las opciones de uso se ampliaban y que un director con el talento de Nolan las promocionaba y usaba de formas antes inimaginables. La imagen para la marca no podía ser mejor.
A partir de esta película más directores como Denis Villeneuve, J.J. Abrams o Michael Bay las pidieron para usarlas en sus películas, también para secuencias concretas, y además ampliaron el uso a las cámaras IMAX digitales, que no dan tanta calidad ni la imagen tiene tanto tamaño pero sigue siendo formidable. Como se suele decir, “se abrió la veda”.
Damos un salto a Oppenheimer (2023), también de Nolan, cuando usó estas cámaras de la forma más extensiva posible, pero también siguió quejándose (y con razón) de lo mismo: lo ruidosas que eran. Ya no el tamaño (los técnicos de cámara y el director de fotografía se pueden “buscar la vida”, para eso son profesionales) y el precio (dinero tienen de sobra las productoras hoy en día) sino por el ruido: era imposible usarlas para escenas íntimas de diálogo porque el ruido es omnipresente y no hay filtro que pueda con eso, así que Nolan y su mujer, la productora Emma Thomas, fueron directamente a hablar con IMAX para “retarles”, es decir, pedirles nuevas y mejores cámaras de cara a su nueva película: la adaptación de ‘La Odisea’, el poema épico atribuido a Homero. Si IMAX lograba cámaras más silenciosas o, al menos, una funda o caja para evitar el ruido, harían la película íntegramente con IMAX. Sí, la primera película de la historia hecha enteramente en IMAX.

Obviamente en IMAX se pusieron manos a la obra y, pasados unos meses, entregaron a Nolan y su equipo el resultado: nuevas cámaras más ligeras y silenciosas y, aquí está el meollo, una caja gigantesca que reducía el ruido lo suficiente como para poder usarlas en escenas de diálogo. Cuando decimos “gigantesca” no exageramos, es que esas cajas son inmensas y pueden hacer que el pack de caja y cámara llegue a los 160 kilos, haciendo falta varias personas para moverlas, pero como dicen en un documental, “los directores de fotografía no buscamos comodidad sino calidad, podemos adaptarnos a cualquier circunstancia porque somos creativos”.
IMAX ya tenía las cámaras, la funda y las ganas de darle a Nolan su nuevo material, y éste ya tenía su pequeña obsesión cumplida: podía hacer ‘La Odisea’ íntegramente con las mejores cámaras del mundo. ¿Que no se puede rodar más de 3 minutos seguidos? No pasa nada, ya se solucionará en el montaje, lo importante es poder rodar con las mejores cámaras del mundo sin importar el sonido de fondo.
Y aun así surgió otro problema: las cajas son tan inmensas (por ahora) que en algunas escenas los actores no podían estar juntos. ¿Cómo solucionarlo? Nuevamente con imaginación y siendo prácticos: un sistema de espejos para que los actores se vieran sin estar frente a frente.

Entonces, ¿tiene sentido ver ‘La Odisea’ en IMAX? Por supuesto ya que es así como ha sido concebida por su director, con la mejor calidad de imagen registrada jamás y con todos y cada uno de los fotogramas en ese formato. Hay uniformidad total por primera vez en la historia,
¿Y dónde podemos verla así? Pues llega la parte agridulce para los españoles ya que en España no hay cines IMAX analógicos de 70mm. Hay un cine de 70mm en Madrid pero no es IMAX por lo que recortará un poco de imagen. Y hay varios IMAX digitales en la Península pero en la versión digital también se recorta un poco de imagen. Sí, el recorte es menor que si vamos a un cine no IMAX, pero sigue siendo recorte. Se puede apreciar en esta web:
Así que para verla en IMAX digital podemos optar por estos cines:
Madrid:
- Kinépolis Ciudad de la Imagen.
- Cinesa Parquesur, en Leganés.
- Cinesa Heron City, en Las Rozas.
Barcelona:
- Cinesa Diagonal Mar.
Valencia:
- Kinépolis Valencia, en Paterna.
Zaragoza:
- Cines Palafox, en Zaragoza.
Mallorca:
- Cinesa Mallorca Fashion Outlet, en Marratxí (Mallorca).
Y para verla en IMAX analógico nos tememos que hay que viajar fuera de nuestras fronteras a un sitio como Francia o Londres, donde sí hay IMAX analógico, eso sí, no hay versión doblada por motivos obvios y hay que tirar de versión original sin subtítulos.
En conclusión, animamos fervientemente a que, los que puedan, vayan a verla en IMAX ya que es el formato en el que ha sido concebida, aunque quizás no puedan verla tal y como el director la ha hecho, pero al menos de la forma más cercana. Y ojalá algún empresario se anime y abra nuevas salas IMAX analógico en España, las cifras de recaudación del formato se están disparando y si la moda sigue, que ojalá sea así, el IMAX tiene un futuro brillante en España.








