Sigue con gran auge el cine de religión y se estrenan cerca de 20 películas al año si incluimos documentales. La cinta se basa en las apariciones, entre los años 1673 y 1675, de Jesucristo a Santa Margarita María Alacoque, una monja de clausura de la Orden de la Visitación de Santa María en Paray-le-Monial, una pequeña ciudad francesa. En estos encuentros, Jesús le muestra su corazón. A través de una veintena de testimonios profundamente distintos entre sí —marcados por heridas, búsquedas, conversiones y encuentros inesperados—, la película muestra cómo una misma experiencia espiritual puede tocar vidas completamente diferentes.
Bonitas historias de una jugadora francesa que dejó el fútbol porque no se sentía plena; un día va a la iglesia y allí no solo encuentra la paz, sino un cambio en su vida. Un drogadicto que además vendía droga: muchos días pasaban tres monjas, lo miraban y le decían: «Rezaremos por ti». Un día le invitaron a que fuera con ellas y aquel día cambió su vida a mejor. Un matrimonio: ella era religiosa, él no; su mujer le animó a ir a un retiro espiritual. Él no quería, fue a regañadientes y no solo fue, sino que se confesó de sus pecados y dio un giro positivo en su vida. Un cantante, sin la figura de su padre y con muchos problemas existenciales, un día antes de su actuación fue a rezar junto con otros compañeros y su vida dio un giro de 180 grados.
Las reconstrucciones poseen una cierta belleza visual y ayudan a introducirnos en la época de Santa Margarita María, aunque en algunos momentos la película se acerca más al cine confesional que al documental histórico. Hay momentos de auténtica emoción y testimonios que transmiten humanidad, pero la película podría haber sido mucho más poderosa si hubiera utilizado el misterio como elemento cinematográfico y hubiera permitido al espectador descubrir por sí mismo aquello que propone.
Este documental se produce después de que los directores tuvieran una experiencia interior en 2023, durante un encuentro providencial en Notre-Dame-du-Laus, un importante santuario mariano situado en los Alpes franceses. Allí descubrieron el testimonio de personas consagradas al Corazón de Jesús y sintieron que esta devoción seguía viva, actual y profundamente dirigida al hombre de hoy.







