La expectación de la opinión pública mundial acerca de lo que estaba ocurriendo en España fue la causante de que muchos cineastas extranjeros (Montagu, Ivens, Karmen, Le Chanois, entre otros) llevasen a cabo un trabajo de filmaciones diversas materializadas en un total de ciento veintiséis títulos, entre documentales y películas de ficción1. El establecimiento del denominado Pacto de No Intervención2 marcó en buena forma la línea expositiva de los diversos realizadores.
Así, los noticiarios británicos no transmitieron la idea de una internacionalización del conflicto sino los desastres de una guerra local como la de España, centrándose en lo espectacular y emotivo, mostrando especialmente las consecuencias para la población civil, consecuencias que no hacía ni veinticinco años habían asolado el territorio europeo. Fueron noticiarios que denunciaron lo que ocurría pero no entraron en el análisis de las implicaciones internas y externas de lo que estaba sucediendo. En esta línea ha de hacerse mención al documental The defense of Madrid (1936), realizado por Ivor Montagu (1904-1984)3 donde se denuncia el levantamiento militar y la ayuda que recibían los sublevados. También hay que hacer memoria de Vera Elkan (1908-2008)4, que filmó y dirigió el documental The International Brigade (1937).

De igual forma, y también a través de sus noticiarios, los Estados Unidos de América se caracterizaron por no manifestarse partidarios de ninguno de los dos bandos enfrentados, incluso, ni siquiera sobre la participación del denominado Batallón Lincoln5. La Guerra Civil era presentada como un conflicto lejano que no interesaba a los estadounidenses, lo cual no fue un impedimento para que surgiesen algunas producciones memorables, tales como The Spanish Earth, título de una película que, traducida al castellano con el nombre de Tierra española, fue estrenada oficialmente en la Casa Blanca el 8 de julio de 1937, a petición del entonces presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt. La idea de realizar este film correspondió a la Contemporary Historian y el proyecto se le confió al realizador holandés Joris Ivens mientras que el guion fue elaborado por el famoso escritor Ernest Hemingway. En dicha proyección, a la que asistieron los delegados de la Sociedad de Naciones, se pudo ver el testimonio de la lucha que se estaba llevando a cabo en España. Al acabar el pase de la película Roosevelt manifestó su simpatía por la causa, pero también añadió que no estaba en condiciones de tomar una posición con relación al conflicto. El film fue marginado de los canales habituales de distribución ya que éstos consideraban que era una película polémica y podía traer algunos problemas para el gobierno estadounidense en sus relaciones internacionales, habida cuenta de su postura de no injerencia en asuntos externos. Ello no impidió que alcanzase una gran difusión entre asociaciones culturales, entidades de carácter progresista y universidades, destinándose los beneficios económicos obtenidos, unos setenta mil dólares, para comprar material sanitario que fue enviado a los frentes de combate.
Antes del estreno de esta película, en otoño de 1936, recién iniciada y definida la Guerra, se creó en Estados Unidos la History Today; a través de ella escritores, actores y realizadores se unieron para luchar por los derechos laborales, abrazar causas sociales y denunciar el fascismo que se estaba instalando en Europa y el resultado a destacar es la aparición de una película documental con imágenes de archivo sobre la situación a la que estaba sometida la República Española. Su título es Spain in Flames (1937)6.

Sin embargo los noticiarios soviéticos sí que se dedicaron a ensalzar la resistencia del bando que apoyaban y, así, entre septiembre de 1936 y julio de 1937, se emitió Sobre los sucesos de España, una célebre serie de noticiarios cinematográficos producidos por los estudios soviéticos Soyuzkinochronica. Su objetivo era documentar y ensalzar la resistencia de la República frente a las tropas franquistas. Y, como poderosa arma de propaganda política para la causa republicana en diversos países, no puede dejarse en el olvido In Defence of Madrid, un documental histórico producido en 1936 y 1937 por la Alianza de Intelectuales Antifascistas y el Socorro Rojo Internacional, con metraje del cineasta soviético Roman Karmen (1906-1978). También, y como muestra de la ayuda soviética a la República, es de destacar el documental Salvad España (1936), realizado por María Slavinskaia (1906-1980). Hay que constatar que, a medida que la guerra fue avanzando y la victoria republicana estaba cada vez más lejos, esta perdió interés para el gobierno de Stalin y, por ejemplo, en 1938 no se produjo ningún documental.
La Guerra Civil Española fue la primera gran victoria internacional del fascismo, pues el cine italiano y alemán se erigieron como los cronistas más brillantes a la hora de contar los triunfos de las potencias del denominado Nuevo Orden. Por ejemplo, cuando el 21 de octubre de 1937 el frente republicano del norte fue liquidado, los italianos produjeron un documental titulado El fin del frente rojo republicano en el que los locutores describían de forma despectiva a los soldados enemigos como hordas rojas que solo siembran la anarquía y la muerte. Acompañando estos comentarios aparecían depósitos de gasolina ardiendo, iglesias destruidas y los efectos del hambre en la población. No obstante, la producción italiana7 y alemana8 abordó de forma simplificada el contexto social, político y económico del conflicto español. Se insistió más en el argumento de que nuestro país iba a ser la puerta de entrada del terror bolchevique y, por lo tanto, el objetivo era desacreditar al Gobierno de la República.

No siempre la producción informativa de los aliados de Franco coincidía con la propaganda oficial del gobierno franquista, especialmente en el poco interés manifestado hacia el propio ejército y la figura del jefe del Estado. Y, de igual forma, molestaba mucho en las altas esferas del poder radicado en Burgos el tratamiento superficial y descuidado hacia el pueblo español, especialmente en la cuestión religiosa. Finalmente, el trato de favor hacia el protagonismo de Falange Española despertó auténtica indignación en las otras familias del naciente régimen político.
No es de extrañar entonces que, en febrero de 1937, la Delegación del Estado para Prensa y Propaganda de la España franquista elaborase una lista de películas en las que participaban una serie de artistas que habían manifestado su apoyo a la República. Fue así como el 2 de abril de 1940, ya finalizada la Guerra, se prohibió citar en cualquier medio de comunicación los nombres de dichos artistas.
Y, finalmente, tampoco es de extrañar que la famosa película ¿Por quién doblan las campanas?, dirigida por Sam Wood en 1942 y basada en la obra homónima de Ernest Hemingway, que se estrenaría en Estados Unidos el 16 de julio de 1943, no pudo proyectarse en España al estar prohibida por la censura franquista y, por tanto, no se estrenaría comercialmente en cines hasta el 16 de julio de 1978. Estos criterios marcaron la historia del cine español entre 1939 y 1975 en muchos aspectos y, claro está, definieron el tratamiento que se daría a la Guerra Civil y que desarrollaré en los dos próximos artículos.







