No hay año en que no nos llegue una historia real fascinante, y son más de 150 las que se estrenan con esta temática. Cuando los españoles con la conquista llegaron a los países latinoamericanos, muchas historias y creencias fueron enterradas. Como decía una de las protagonistas de esta historia: «Hasta dejamos de creer en nuestros dioses». Las personas que sostienen una creencia sobre un hallazgo histórico importante, como la protagonista de esta historia, llegan a un momento en que la humanidad puede considerarlas locas por convertir esa creencia en una obsesión, una vocación y, finalmente, en la gran obra de su vida: hacer líneas rectas por el desierto con su escoba.
Se encontró con dificultades, la echaron, pero ella siguió con su proeza, y los pocos que la querían incluso se apartaron ante su locura. Y cuando tiró la toalla, la invitaron las gentes que vivían allí, con sus campos y su agricultura, a celebrar el Día del Sol, y el propio sol le dio la lucidez de comprender por qué estaba allí. Encontró el gran hallazgo y entendió que su locura no era tal; todo lo contrario, era su fe infinita en conocer la verdad. Esta es su historia: bajo la inmensidad de la pampa peruana, María descubre unas misteriosas figuras milenarias trazadas sobre la tierra. Inspirada en la historia real de María Reiche, Lady Nazca narra el viaje extraordinario de una mujer adelantada a su tiempo que, guiada por la curiosidad, la pasión y una determinación inquebrantable, dedicó su vida a estudiar y proteger uno de los enigmas arqueológicos más fascinantes de la humanidad.
María Reiche creía que era un calendario para los períodos de siembra y cosecha. Vivió más de sesenta años en Nazca y, durante ese tiempo, descubrió y analizó más de mil líneas y cincuenta caracteres en el desierto. Tras muchos años de investigación y de trasladarse a vivir allí para tener más cerca los objetos de su estudio, emitió una teoría: las líneas de Nazca eran dibujos astronómicos y, por lo tanto, el desierto que las contenía era la carta celeste y también el calendario más grande del mundo. María continuó sus exploraciones en el desierto de Nazca por su cuenta. En 1949 escribió Misterio en el desierto, donde presentó sus primeros descubrimientos e hipótesis.

En 1954 salvó las figuras de Nazca de la destrucción al oponerse a un proyecto de irrigación que las habría convertido en campos de algodón. Gracias a su perseverancia, el gobierno peruano finalmente declaró las figuras como «zona arqueológica protegida». María mandó construir una plataforma de observación para que los visitantes pudieran admirar las figuras sin dañarlas. Hasta el final de su vida, en 1996, su trabajo consistió tanto en preservar las figuras como en estudiarlas. En 1994 logró su mayor victoria cuando las figuras fueron incluidas en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Como ella dijo: «Siento haber encontrado aquí mi camino y vivir en el silencio del desierto». Y siguió investigando hasta los 95 años, siendo enterrada cerca de allí. Una gran película, con una gran interpretación de Devrim Lingnau, una fotografía maravillosa y un final donde las estrellas y el desierto se funden en una bella estampa que permanece en la memoria del cine durante muchos minutos por tanta belleza. Hoy otras dos películas de arqueología y casos reales de mujeres: The Lost King (2022) y La excavación (2021).







