Sinopsis
Un veterano Robin Hood sobrevive en las montañas, en soledad, alejado de todos y defendiéndose de los intentos de asesinato de muchos que han visto a sus familiares morir a manos del conocido arquero. Se reencontrará con su viejo camarada Little John, y cuando ambos intenten librar a la familia del primero de las manos de un viejo enemigo, Robin quedará malherido. En un intento por salvar su vida, el arquero será llevado a una isla, donde vive una misteriosa mujer conocida por sus dotes curativas. Allí, Robin no sólo sanará de sus heridas sino que también se reconciliará con su pasado.
Crítica
La muerte de Robin Hood | Un arquero diferente
7 de julio de 2026 - 00:10
Ha llovido mucho desde que, en 1938, el personaje de Robin Hood alcanzara el éxito comercial gracias a la película Robin de los bosques del director Michael Curtiz y al carisma de un jovencísimo Errol Flynn que daba vida al arquero de Sherwood. Desde entonces, Robin Hood ha sido uno de los personajes literarios más llevados a la pequeña y gran pantalla en formatos, estilos y nacionalidades de lo más variado. Parece que, con esta trayectoria, todo está contado sobre este personaje. Eso creíamos hasta la llegada a las salas de cine, hace muy pocos días, de La muerte de Robin Hood; una versión peculiar, original, y que no va a dejar a nadie indiferente.
Michael Sarnoski, conocido por Pig o Un lugar tranquilo: Día 1, dirige La muerte de Robin Hood ofreciéndonos una mirada desmitificadora del arquero más famoso de la literatura. La película se inspira en un relato que refiere los últimos años de vida de Robin; pero Sarnoski se separa de esa obra y plantea su film con una mirada muy diferente sobre el personaje, presentándonos al arquero como un hijo de su tiempo, nada edulcorado ni idealizado. Un forajido que se dedicaba a robar y asesinar personas y que, en realidad, ni era un héroe, ni era piadoso ni defendía a los débiles.
Hay que decir que el comienzo de la película es de alta intensidad. La crudeza, la violencia explícita, la sangre a raudales, lo brutal, la suciedad extrema y la oscuridad son muy llamativos al inicio de la cinta. Un enfoque muy diferente de la elegancia, el colorido y la lírica, sin ir más lejos, del Robin de los bosques que mencionábamos al principio. Es buen momento, por tanto, para decir claramente que La muerte de Robin Hood no es una película ni para todos los públicos ni para todos los gustos. Y por decirlo todo, es cierto que, pasado el primer tercio de la película, esa violencia casi desaparece y el film se vuelve mucho más introspectivo. En cualquier caso, se trata de una cinta diferente, y sólo por eso ya merece la pena darle una oportunidad.
El reparto de actores es potente; Hugh Jackman en el papel de Robin Hood, ya mayor y cansado, Jodie Comer como la hermana Brigid y Bill Skarsgaard, irreconocible como Little John, son una buena tarjeta de presentación. Además, la fotografía es extraordinaria, con algunos planos realmente logrados, que son una mezcla entre mágicos y siniestros; y la utilización de la luz, el fuego y la oscuridad están perfectamente combinados para acompañar la tensión dramática de la película. El aspecto visual es uno de los aciertos de la película.

La parte más introspectiva de la película se desarrolla durante la estancia de Robin en el monasterio, mientras cura sus heridas. Allí la hermana Brigid y un enigmático leproso irán, poco a poco, sanando el alma atormentada del arquero. Y es ahí donde se plantean temas realmente sugestivos, donde destaca por encima de todos el perdón. Pero también el reconocimiento de la propia culpa por el mal realizado, que no se queda en una mirada desesperada, sino que se abre a la redención y a las “segundas oportunidades”, y que consigue reconciliarse consigo mismo y con su pasado de muertes y de crueldad. Esta parte más esperanzadora de la película se canaliza a través de la relación de Robin con Margaret, la hija de Little John.
En definitiva, La muerte de Robin Hood es una película que, sin lugar a dudas, va a sorprender al espectador tanto por su planteamiento original y diferente del famoso personaje literario, como por su puesta en escena. Aunque, eso sí, no es una cinta para todas las edades y, por momentos, debido a su violencia, puede resultar un tanto desagradable. Pero si se vencen estas resistencias, la cinta tiene elementos interesantes que pueden ser disfrutables.
Ficha técnica
- Título Original: The Death of Robin Hood
- Dirección: Michael Sarnoski
- Guión: Michael Sarnoski
- País: Estados Unidos
- Año: 2026
- Duración: 123 min.
- Género: Drama
- Interpretación: Hugh Jackman, Jodie Comer, Bill Skarsgaard, Noah Jupe, Fatih Delaney, Murray Bartlett
- Productora: Ryder Picture Company, Lyrical Media. Distribuidora: A24
- Fotografía: Patrick Scola
- Estreno en España: 3 de julio de 2026







