Si el cine de animación está viviendo uno de los mejores momentos de su historia y cada vez se estrenan más producciones, donde sigue existiendo una gran ausencia es en el cine familiar. Además, en los certámenes y festivales europeos apenas existe esta categoría, siendo los Premios Lola de Alemania una de las pocas excepciones. Marsupilami es una acertada comedia de aventuras y género fantástico, con momentos de ternura, un ritmo imparable y un humor que se apoya en una galería de personajes, hasta gánsteres, policías y situaciones disparatadas. La película atrapa desde el primer momento y gana todavía más encanto con la llegada del pequeño Marsupilami y el entrañable tándem que forma con el niño. En Francia batió un récord al superar los seis millones de espectadores y cuenta, además, con la participación del célebre Jean Reno.
Philippe Lacheau vuelve a demostrar que es uno de los grandes especialistas de la comedia comercial francesa con Marsupilami, una adaptación en imagen real del célebre personaje creado por André Franquin. Lejos de buscar una reinterpretación sofisticada del cómic, el director apuesta por un entretenimiento desenfadado, repleto de humor físico, persecuciones y un ritmo trepidante pensado para el público familiar. La historia sigue a David, un empleado de zoológico que acepta una peligrosa misión para conservar su trabajo y acaba embarcado en un crucero donde un bebé marsupilami desencadena un sinfín de situaciones caóticas.
El mayor acierto de la película reside en su capacidad para no tomarse nunca demasiado en serio. Lacheau mantiene el estilo de sus anteriores comedias, combinando gags visuales, referencias al cine de aventuras y un humor blanco que funciona especialmente bien con los espectadores más jóvenes. El marsupilami, realizado mediante una combinación de animatrónica y efectos digitales, posee un diseño muy expresivo y consigue convertirse en el verdadero protagonista de la función, robando cada escena en la que aparece. No alcanza el nivel de las grandes producciones familiares de Pixar o DreamWorks ni la inventiva de algunas adaptaciones recientes de cómics europeos, pero sí ofrece una propuesta honesta, entretenida y muy accesible para disfrutar en familia.







