Sinopsis
Un tipo afirma haber viajado desde una línea temporal apocalíptica para detener una amenaza inminente: una inteligencia artificial maligna que está a punto de destruir el mundo. Para cumplir su misión, debe reclutar a un grupo específico de clientes descontentos y "perdedores" que se encuentran en el restaurante en ese momento.
Crítica
Buena suerte, pásalo bien, no mueras | Excesivo metraje para una ficción distópica con buenos mensajes
15 de abril de 2026 - 22:39
Gore Verbinski, el responsable del exitazo de la taquillera y divertidísima Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra así como sus dos secuelas, ha vuelto. Pero que nadie espere piratas ni calaveras andantes ni hombres pulpo ni nada parecido. Nueve años después de su película más reciente, La cura del bienestar, esta vez se pone al frente de un filme que ataca a degüello la dependencia de la tecnología y el desarrollo sin miramientos de la IA. Y lo hace bien, pero con demasiado metraje y momentos excesivamente surrealistas.
Un tipo afirma haber viajado desde una línea temporal apocalíptica para detener una amenaza inminente: una inteligencia artificial maligna que está a punto de destruir el mundo. Para cumplir su misión, debe reclutar a un grupo específico de clientes descontentos y «perdedores» que se encuentran en el restaurante en ese momento.
Otra cosa no, pero Verbinski sabe rodar y rodearse de buenos repartos. Aquí tenemos a un exagerado pero divertido Sam Rockwell (esta vez no baila, una pena) acompañado por Juno Temple y Michael Peña entre otros. El metraje es, de principio a fin, disparatado, como le gusta al director en la línea de los combates más impresionantes de los piratas, pero eso no quita que el guion de Matthew Robinson tenga mensajes muy interesantes sobre la IA y la dependencia de la tecnología.
Porque el director sabe que no hay vuelta atrás, que las pantallas son parte del día a día, que muchos sufren verdaderas adicciones y son incapaces, incluso, de hablar en familia mientras cenan, prefiriendo el móvil (gran escena de la película, directo a la yugular si se me permite la expresión) o algunos adictivos videojuegos. También que hay un gravísimo problema con la educación en los colegios, donde los móviles se intentan limitar al máximo por el bien de la salud mental de los alumnos pero al final siempre quedan resquicios en los que se cuelan. Y por supuesto que hay niños con una educación que brilla por su ausencia, a lo que se suma (culpa sobre todo de unos padres excesivamente permisivos y sus ansias de educar “niños de cristal” que no sufran) una falta de autoridad y respeto hacia el profesor. Así que el realizador no se corta un pelo en denunciar todo ello, a ver si algunos se animan a ser conscientes de sus errores y cambiar de actitud. Ojalá…

No contento con todo ello, Verbinski, y como dice un sabio crítico de cine, en plan Black Mirror, también trata el espinoso asunto de la clonación, en este caso para intentar no tener que pasar por el duelo de pérdida del ser querido. ¿De verdad hay que evitar ese dolor?, ¿no será mejor saber vivir con él y aprender? Podría parecer que lo trata de forma superficial y hasta irreverente, pero la verdad es que el riesgo real está ahí y que nos encaminamos a usos de la IA que podrían ser más perjudiciales que beneficiosos. Por desgracia incluye una escena sexual no explícita (no se ve casi nada, solo se escucha) que podría haberse evitado, aunque no es tan burda como la que incluyó en El hombre del tiempo en 2005. Desde luego no es un filme para ver con menores.
Evidentemente al tratar el asunto de la adicción a las redes sociales y los videojuegos hay referencias de todo tipo, y merece la pena destacar los estupendos guiños a una de las mejores sagas de la historia: Portal, de Valve. Por la misma sinopsis de la película los guiños a Terminator son también evidentes.

Aunque el metraje es excesivo a todas luces (más de dos horas) y hay varias partes con un surrealismo desmesurado (lo del gato gigante es de traca), Verbinski trata bien los temas que abarca y confía el resto a un humor muy negro en la línea del que vimos hace poco con Send Help (Enviad ayuda) de Sam Raimi. Repetimos: no es un filme para toda la familia ni gustará a los que busquen algo parecido a Piratas del Caribe, en este caso es una mezcla de ciencia ficción, distopía y comedia muy extraña pero interesante. No nos devuelve a la mejor versión del director pero supone un agradecido regreso. Ojalá no vuelva a tardar otros nueve años en estrenar cinta.
Ficha técnica
- Título Original: Good Luck, Have Fun, Don't Die
- Dirección: Gore Verbinski
- Guión: Matthew Robinson
- País: Estados Unidos
- Año: 2025
- Duración: 134 min.
- Género: Comedia. Ciencia ficción. Distopía
- Interpretación: Sam Rockwell, Juno Temple, Michael Peña, Zazie Beetz, Haley Lu Richardson, Tom Taylor, Asim Chaudhry, Dino Fetscher
- Productora: Universal Pictures, Blind Wink, WAM Films, 3 Arts Entertainment, Constantin Film, Robert Kulzer Productions
- Música: Geoff Zanelli
- Fotografía: Jim Whitaker
- Estreno en España: 10-4-2026







