Sinopsis
Durante la etapa final de selección del Ejército de EE. UU., el entrenamiento de un equipo de élite se convierte en una lucha por la supervivencia contra una amenaza inimaginable.
Crítica
Máquina de guerra | Muy intenso y divertido cruce de Depredador y Metal Gear Solid
Está todo escrito. O casi. Por eso ahora lo que se lleva es versionar los grandes clásicos o darles una vuelta de tuerca, la clave está en hacerlo bien y que entretenga. El director Patrick Hughes dirige su propio guion coescrito con James McFay para darnos una cinta de acción muy entretenida con una mezcla sorprendente. ¡Rangers hasta el final!
Durante la etapa final de selección del Ejército de EE. UU., el entrenamiento de un equipo de élite se convierte en una lucha por la supervivencia contra una amenaza inimaginable.
Hace poco hemos visto estrenarse en pantallas una curiosa versión de La jungla de cristal llamada Cleaner: Rescate vertical, así que es momento de mezclar una saga también muy conocida y… ¡un videojuego! Porque esto es lo que es y no se debe ocultar. Queridos lectores, bienvenidos a un cruce entre Depredador y… ¡el mítico Metal Gear Solid! “Venga anda ya”, que dirán algunos. “¿Metal Gear qué?”, dirán otros. No se preocupen, que aquí estamos para informarles. Metal Gear Solid es una popularísima saga de videojuegos empezada por el japonés Hideo Kojima dentro de la empresa Konami, la misma del famoso Pro Evolution Soccer o de Silent Hill, solo por citar dos sagas. En ella el mismo título hace alusión al objeto protagonista: Metal Gear, una bestia mecánica capaz de moverse con una agilidad y velocidad inimaginable en la vida real y también de lanzar misiles nucleares desde casi cualquier sitio. Está en marcha su adaptación a película pero parece que va para muy largo…; en todo caso, los videojuegos tienen un componente cinematográfico gigantesco, ya que su propio creador se reconoce “director de cine frustrado”, pero compensa ese deseo con sus videojuegos, creando cinemáticas que son puro cine, tanto en la forma de dirigir como en la duración (no en vano tiene el récord mundial de la cinemática más larga en un juego).

Depredador no creemos que haga falta presentarla, así que iremos a lo que realmente nos ocupa aquí: la película Máquina de guerra, directa a Netflix, lo que es una pena porque es un espectáculo que merecía la sala grande. Patrick Hughes es un amante de la acción, ya dirigió la muy entretenida Los mercenarios 3 en 2014 y las hilarantes de El otro guardaespaldas (2017 y 2021), y aquí vuelve a pasárselo en grande dirigiendo a un grupo de actores absolutamente metidos en sus papeles de soldados entrenando para ser Rangers, uno de los equipos especiales más destacados del mundo. En esto destaca el gigantesco y forzudo Alan Ritchson, muy famoso sobre todo por protagonizar la serie Reacher, quien encarna a un exmarine traumatizado por la muerte de su hermano en un atentado talibán en Kabul mientras arreglaban un vehículo de un convoy. Nuestro protagonista solo quiere ser Ranger, sin congeniar con los demás reclutas ni liderar, lo que le traerá evidentes problemas ya que sus superiores no están muy convencidos de que su postura sea la adecuada.

Como decimos, Hughes rueda de forma extremadamente convincente, mostrando el durísimo entrenamiento que llevan a cabo los reclutas, todo un desafío para el cuerpo y la mente, pero es que las misiones a las que se van a enfrentar no son precisamente una broma. Viendo lo que se ve, y seguramente quedándose corto, uno entiende ese nivel de precisión y éxito en las operaciones tanto nacionales como internacionales en la vida real.
Dentro la extrema seriedad de la idea hay espacio para el humor y hasta las bromas sobre conspiraciones acerca de la mítica Área 51 o la llegada del hombre a la Luna. No todo va a ser dramático o incluso trágico, claro. Obviamente los reclutas son, ante todo, humanos, y eso da lugar a miedos y dudas, aunque siempre está por encima el compañerismo y el valor, como bien repiten sin parar: “¡Rangers hasta el final!”. También se incide en que fracasar no es cometer errores, “nunca te has rendido, eso es lo que importa”.

Donde realmente se luce el director, además de en el citado entrenamiento, es en un par de secuencias apabullantes: una cruzando el río con una tirolina improvisada y otra en una persecución adrenalínica que además incluye un tremendo plano secuencia.
Sin embargo el guion no profundiza en dos aspectos que prometían mucho: la necesidad de medicamentos del protagonista, ocultada a sus compañeros como buenamente puede, y las motivaciones del enemigo. Si en Depredador con unos brevísimos pero inteligentes diálogos quedaba claro que el alienígena tenía unas motivaciones tan sencillas como cazar los mejores trofeos (las demás películas apuntalaban la idea y la reforzaban, pero desde la primera quedaba claro), en Máquina de guerra no sabemos nada, solo que el enemigo apunta y dispara a matar, seguramente para conquistar, pero son suposiciones. Por desgracia otro punto débil son las muchas blasfemias de un lenguaje muy soez que hace aguas. Se entiende que los soldados, en las situaciones más extremas, se puedan expresar así, pero hacerlo en un momento distendido no tiene sentido. Al menos hay un breve y bonito momento en el que un recluta se santigua ante el cadáver de otro, muestra de que la trascendencia y la fe nunca sobran.

Máquina de guerra no sorprende ni abre un nuevo campo para el terreno de la acción mezclado con la ciencia ficción, tampoco lo busca. Simplemente ofrecer 106 minutos adrenalínicos con un reparto en estado de gracia mezclando cine y videojuegos, y lo hace realmente bien. No está claro si deja la puerta abierta a una secuela pero si la hay bienvenida será, y ojalá sí llegue a los cines porque ésta lo merecía.
Ficha técnica
- Título Original: War Machine
- Dirección: Patrick Hughes
- Guión: James McFay, Patrick Hughes
- País: Australia
- Año: 2026
- Duración: 106 min.
- Género: Acción. Ciencia ficción.
- Interpretación: Alan Ritchson, Stephan James, Blake Richardson, Dennis Quaid, Esai Morales, Jai Courtney, Alex King, Keiynan Lonsdale, Jack Pattenn, James Beaufort, Heather Burridge, Jacob Hohua
- Productora: Emu Creek Pictures, Ground Control, Hidden Pictures, Huge Films, Lionsgate, Range Media Partners, Screen Australia, VicScreen. Distribuidora: Netflix
- Música: Dmitri Golovko
- Fotografía: Aaron Morton, Brad Shield
- Estreno en España: 6-3-2025







