Sinopsis
Tras usar un misterioso objeto para conquistar a su amor platónico, un romántico empedernido verá cumplido su mayor anhelo..., pero no tardará en descubrir el oscuro y siniestro precio de algunos deseos.
Crítica
Obsession | Dura ópera prima que reflexiona sobre el amor y la frustración
28 de junio de 2026 - 14:41
Segundo caso de ‘youtuber’ que da el salto a la gran pantalla. Hace nada hablamos de Keane Pixels con Backrooms y ahora llega Curry Barker con Obsession, aunque en este caso el largometraje no está basado en metraje previo sino que es una idea original… en cierta forma.
Tras usar un misterioso objeto para conquistar a su amor platónico, un romántico empedernido verá cumplido su mayor anhelo…, pero no tardará en descubrir el oscuro y siniestro precio de algunos deseos.
He leído en un muy admirado compañero de profesión que Obsession le recuerda a Big (Penny Marshall, 1998), y no seré yo quien lo niegue, pero personalmente me recuerda mucho más a la saga Wishmaster (Robert Kurtzman, 1997) por el “ten cuidado con lo que deseas porque no solo se puede hacer realidad, te puede llegar a costar la vida o a alguien de tu entorno”. Obsession va por ese camino, y de hecho el nombre lo dice todo.
Bear (Michael Johnston), el protagonista, no logra abrir su corazón a Nikki (Inde Navarrette), su mejor amiga, así que decide optar por un atajo: un objeto, en teoría mágico, que obligará a la susodicha a quererle “más que a nada o a nadie en este p*to mundo” (la cita es textual). La “gracia” está en la falta de medias tintas, de un poco de mesura o de respeto a la otra persona (sin conflicto no hay guion), así que si a eso sumamos el egoísmo propio de no aceptarse a uno mismo (ser incapaz de expresarse) ni aceptar la decisión del otro (no sentir lo mismo) el resultado es, sencillamente… una obsesión, y vaya obsesión. Pero de eso va el cine, de mostrar el “¿qué pasaría si…?”.

El guion del mismo Curry Barker está bien planteado y, hay que reconocerlo, correctamente llevado, al menos hasta el tercio final de película, donde la cosa es verdad que se desmadra mucho, pero también lo es que, si uno se para a pensar y mira el mundo que nos rodea, sería la evolución lógica de alguien que no está en sus cabales y que entra dentro del terreno de esa obsesión enfermiza que recoge el título. Como decimos, por desgracia en la vida real no faltan ejemplos de cosas terribles hechas por personas que confunden el amor con la posesión total de la otra persona.
Por una vez los tráileres no hacen daño ni venden lo que no es porque no se vende miedo, para eso hay otras sagas y grandes directores, sino hacer sentir incomodidad y vergüenza ajena, aunque eso no quita que no haya algunos sustos bien resueltos. Barker se vale de un estupendo trabajo de fotografía por parte de Taylor Clemons que juega maravillosamente bien con las sombras, sobre todo para con la protagonista, dando a entender ese lado oscuro que la está invadiendo. En este sentido Inde Navarrete está absolutamente fenomenal como Nikki, esa adolescente que, sin quererlo ni buscarlo, se siente obligada a estar al lado de Bear. Fantásticos esos momentos incómodos (algunos los llaman ‘cringes’, me niego a usar un término extranjero) de la actriz en silencio absoluto durante largos segundos, aunque hay alguno que otro que dura demasiado; también otros de gritos desmedidos que se cortan súbitamente. Menos logrado está Michael Johnston como Bear ya que sus comportamientos y reacciones resultan erráticos y hasta contradictorios, provocando que apenas se pueda empatizar con él.

La pena es, por una parte, un no explícito pero sí desagradable encuentro sexual totalmente innecesario y, por otra, algunas blasfemias fuera de lugar. Un poco más de contención habría venido bien, también por la parte del gore, que resulta exagerado. Tampoco quedan claros algunos aspectos que se introducen ya avanzada la historia y que suponen cambios en las reglas de juego. Seguramente el guionista y director haya querido aportar algo de claridad y de profundidad a ese personaje, que siempre se agradece, pero el resultado no acaba de funcionar.
Es una ópera prima y se pueden entender estos fallos porque el director, con toda probabilidad, quiera que nadie le pueda tachar de no responder a todo, de andarse con medias tintas o de tener miedo a mostrar la radicalidad. El problema es que eso ya está muy visto y que casi siempre se agradece más la originalidad que lo explícito. En todo caso queda un filme muy interesante que habla sobre el deseo personal, la frustración y los peligros de buscar atajos ante algo tan importante como el amor, el enamoramiento y el respeto al ser querido sobre todo cuando este no siente lo mismo. Solo es para mayores de edad por el fondo y la forma, pero ojalá que en las siguientes películas veamos una contención mayor que las haga aptas para un público más amplio.
Ficha técnica
- Título Original: Obsession
- Dirección: Curry Barker
- Guión: Curry Barker
- País: Estados Unidos
- Año: 2025
- Duración: 108 min.
- Género: Thriller. Romance
- Interpretación: Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless, Andy Richter, Haley Fitzgerald, Darin Toonder, Chloe Breen, Anthony Pavone, Justice, Malcolm Kelner
- Productora: Capstone Studios, Tea Shop & Film Company, Under the Shell. Distribuidora: Focus Features
- Música: Rock Burwell
- Fotografía: Taylor Clemons
- Estreno en España: 26-6-2026







