Sinopsis
Una familia queda atrapada en su propia casa sin posibilidad de escapar y tendrá que unirse para sobrevivir, con cada vez menos recursos y una amenaza desconocida que les acecha.
Crítica
La última casa | Original película de supervivencia con un tono muy positivo
27 de agosto de 2026 - 00:05
No es fácil hacer cine en el que no cambiamos apenas de escenario y este es, en sí mismo, un personaje más. Es fundamental un buen guion que mantenga el interés y tenga suficientes giros para que la historia se sostenga, amén de unos actores que hagan creíble la experiencia. En el cine español tenemos la estupenda Votemos (Santiago Requejo, 2025) o la mítica Buried (Enterrado) (Rodrigo Cortés, 2010) y en el internacional uno de los ejemplos más destacados lo tuvo Hitchcock con La soga en 1948 o Cube, de Vincenzo Natali en 1997, aunque esta última con trampa porque se iba cambiando de compartimentos. Pues ha llegado una nueva apuesta por parte de Netflix: La última casa, y no está nada mal.
Una familia queda atrapada en su propia casa sin posibilidad de escapar y tendrá que unirse para sobrevivir, con cada vez menos recursos y una amenaza desconocida que les acecha.
Sinceramente, lo primero que este humilde crítico pensó al leer la sinopsis fue en la extrema situación que vivimos en España durante la epidemia de COVID-19. Sí, se permitió salir a la calle pero solo pasado un tiempo y de forma muy limitada, con horarios y normas de proximidad. Esos días muchos lo pasaron francamente mal y las secuelas aún hoy en día se siguen notando. Otros lograron tirar de imaginación para conseguir que la estancia en casa fuera lo más liviana y entretenida posible.
El guionista Matthew Robinson y el director Louis Leterrier (este último especializado en acción, suyas son Transporter en 2002, Transporter 2 en 2005, El increíble Hulk en 2008 o Fast & Furious X en 2023) parecen haberse basado en esos terribles días para su historia, aunque dejen virus y pandemias de lado. El porqué lo vamos a ocultar, evidentemente, pero sí se puede hablar de que ambos sacan su lado más positivo para mostrar a una familia que, ante el desastre y el drama que se les viene encima (una casa que, de forma repentina, pasa a ser una cárcel), se las apañan para sacar lo mejor de sí mismos.

Llama mucho la atención, y se agradece, que los cineastas apuesten por la unidad familiar y por el apagón de internet en pro de la convivencia personal, el estudio y hasta la música, esa que, tocada con un instrumento real, es insuperable. Y resulta un gusto ver a una familia tradicional disfrutar del cine en casa, aunque sea viendo una y otra vez la misma película, o bailando. Curiosamente cabe espacio para la crítica cuando, viviendo en comunidad, podemos no tener ni idea de quiénes son nuestros vecinos y cuáles pueden ser sus necesidades.
¿Y qué se hace ante los problemas que van surgiendo? Pues mostrar que, evidentemente, no son agradables, pero si hay voluntad, esfuerzo e imaginación, amén de conocimientos logrados por los estudios, al final sale la capacidad de supervivencia. Básicamente, que el hombre es un todoterreno si cuenta con los medios adecuados. Y que, ante el peligro de la rutina, deben buscarse ocupaciones que den sentido al día a día y no dejarse llevar por los bucles. Y aun así el guion no cae en buenismos y refleja bien los momentos de debilidad y los roces dentro de la familia, algo inevitable cuando pasa el tiempo.

Están logradas varias secuencias, como la clase para aprender a preparar los peces de cara a su comida o la exploración de la chimenea como fuente de recursos. La verdad es que aunque la duración es excesiva, casi llegando a las 2 horas, hay siempre ideas nuevas en pantalla que evitan la monotonía. También hay que hablar bien de un reparto muy pequeño en el que todos aguantan el metraje, sobre todo Greta Lee y Wagner Moura como sacrificados y cariñosos padres.
Eso sí, es una pena que el tramo final, a pesar de ser trepidante y estar bien rodado, implique algunos giros de guion un tanto bruscos que no están del todo bien explicados ni justificados. Se hace lo que se puede para dar coherencia a la narración pero hay muchos agujeros que denotan que no se tenía claro el final y se ha tirado por la calle de en medio. Por otra parte se nota un presupuesto muy ajustado, con unos efectos especiales que cumplen pero que no darían la talla en el cine, por lo que es un estreno exclusivamente online.

En todo caso queda un filme muy positivo que habla bien de la capacidad que tiene una familia unida por sobrevivir ante una tragedia. Y esa es la clave: unida, a pesar de los problemas que puedan surgir. Recomendable para público juvenil y adulto, ya que algunos contenidos pueden resultar demasiado intensos para los más pequeños.
Ficha técnica
- Título Original: The Last House
- Dirección: Louis Leterrier
- Guión: Matthew Robinson
- País: Estados Unidos
- Año: 2026
- Duración: 112 min.
- Género: Ciencia ficción. Terror. Intriga
- Interpretación: Greta Lee, Wagner Moura, Gabriel Chung, Emma Ho, Noah Alexander Sosnowski, Riley Chung
- Productora: Coproducción Estados Unidos-Francia-Reino Unido; 3 Arts Entertainment, Carrousel Studios, Chernin Entertainment, Rocket Science, Thank You Pictures, Thank You Studios. Distribuidora: Netflix
- Música: Yair Elazar Glotman
- Fotografía: Pål Ulvik Rokseth
- Estreno en España: 7-8-2026







