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ESTRENO RECOMENDADO POR CINEMANET Título Original: Soul Surfer |
SINOPSIS
«Soul surfer” es la inspiradora historia real de Bethany Hamilton, una joven surfista que perdió su brazo izquierdo en el ataque de un tiburón tigre. Movida por una gran fe en Dios y en que es posible vivir superando cualquier obstáculo con valentía y determinación logró superar todos los obstáculos para convertirse de nuevo en una campeona.
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CRÍTICAS
[Mª Ángeles Almacellas – CinemaNet]
Soul Surfer está basada en una historia real, que sigue con total fidelidad. El 31 de octubre de 2003, Bethany Hamilton (interpretada por Annasophia Robb en el film) fue atacada por un tiburón tigre de 4,20 metros mientras hacía surf en la isla hawaiana de Kauai. El animal le arrancó el brazo izquierdo, a pesar de lo cual, con ayuda de unos amigos, pudo salir del agua y llegar al hospital. Aunque perdió más del 60% de su sangre y debió sufrir varias intervenciones quirúrgicas, logró sobrevivir y sólo un mes después de ese fatídico día, iniciaba de nuevo sus entrenamientos de surf y en enero de 2004 volvió a presentarse a una competición de surf. Y en 2007, con sólo 17 años, logró hacerse profesional. Su mayor logro hasta este momento ha sido la segunda plaza en los Campeonatos del Mundo Junior de la Association of Surfing Professionals en 2009.
Después de una tragedia de tal envergadura para una niña de sólo 13 años, Bethany hubiera podido hundirse en la amargura y desesperación, pero no fue así. La película presenta explícitamente de dónde sacó Bethany Hamilton la energía interior para no rendirse a la adversidad y proseguir con su carrera de estrella del surf. Sus padres y sus hermanos constituían una familia muy unida, profundamente creyente. Es altamente expresiva la escena del hospital, en la que Bethany empieza a despertar de la anestesia. Su padre, sentado junto a la cama, hace oración con la Biblia. Y en los créditos finales de la película, los agradecimientos de la familia Hamilton empiezan y terminan con la palabra “Jesucristo”.
La fe en Dios, que sus padres le habían inculcado desde la infancia, fue su fuerza y su motivación. En 2004, la monitora de su grupo juvenil, Sarah Hill (Carrie Underwood en la película) la invitó a viajar a Phuket (Tailandia) para socorrer a las víctimas del tsunami que tuvo lugar en el Océano Pacífico. Ante tanto dolor y tanta desesperanza como vio, asumió la responsabilidad de superar su propia desventura para enseñar que es posible hacer frente a la desdicha para no dejarse arrastrar por ella y tener siempre señorío sobre la propia vida.
El amor y la entrega de su familia y su relación personal con Jesucristo le dieron a Bethany la fuerza para recobrar la esperanza y empeñarse en su superación. Ella misma ha manifestado “Fue lo que Dios me había enseñado a lo largo de mi vida lo que me ayudó a superar el miedo y volver a la tabla. ‘¿No te he mandado que seas valiente y firme? No tengas miedo ni te acobardes, porque Yahveh tu Dios estará contigo dondequiera que vayas (Josué 1:9).”
Se trata de una espléndida película, muy bien dirigida, con magníficos artistas, una fotografía espectacular y una música muy acertada. Pero, sobre todo, la conmovedora historia de Bethany Hamilton es una lección de coraje y tenacidad. La fe en Jesucristo y la relación personal con Él se traduce en entrega a los demás. Y en ese ámbito de amor, generosidad y esfuerzo, Bethany encuentra el sentido de la vida, la esperanza y el optimismo de vivir.
[Juan Orellana. Pantalla 90]
El director televisivo Sean McNamara se embarca en la recreación de un hecho real sucedido en octubre de 2003 en Hawai. Bethany Hamilton era una surfista de 13 años cuando un tiburón le arrancó el brazo izquierdo y aparentemente arruinó su carrera deportiva. Sin embargo, gracias a su determinación, el apoyo de su familia y su fe en Dios consiguió volver a la alta competición. La película es narrativamente convencional, muy clásica, y funciona correctamente, sin abusos melodramáticos, y sin recreaciones gore, ni siquiera en el ataque del tiburón. Nos brinda unas magníficas escenas de surf dignas del National Geographic.
La cinta recrea esta historia de fe y superación contando con la joven y eficaz actriz Anna Sophia Robb, a la que ya habíamos visto en Un puente hacia Terabithia o Charlie y la fábrica de chocolate. Sus entregados padres están encarnados por Helen Hunt y Dennis Quaid. La historia tiene un tono muy comercial, y es muy americana, sin embargo tiene un aire de autenticidad y frescura que la hace amable, creíble y entrañable. El tema de la fe —protestante—, tratado también muy a la americana, es limpio y espontáneo, y se relaciona con la solidaridad y la acción caritativa. Por último, el retrato que hace de la familia es muy positivo, una familia unida en la fe, leal y respetuosa con la libertad de sus miembros.
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