A FONDO
Polanski articula esta doliente biografía de Wladyslaw Szpilman, pianista judío polaco, a partir de una cronología de acontecimientos narrados de forma escueta y con ánimo de rigor descriptivo, bajo cuya fachada de umbrío naturalismo emergen, se van desgajando, esos sentimientos y reflexiones, algunos ocultos, que dan lugar a la sobrecogedora experiencia cinematográfica en la que en definitiva El Pianista se erige.



Cuando se cumple un mes del fallecimiento de uno de los mejores profesionales del doblaje en España, don Rogelio Hernández (voz, entre otros, de Paul Newman, Michael Caine, Jack Nicholson o Marlon Brando), la disyuntiva de si doblaje sí o doblaje no toma un cariz más sensible si cabe entre quienes disfrutamos – también – del cine doblado. Aquí incluyo tanto a quienes conocemos las identidades de esas voces que suenan en boca de otros como a un amplísimo volumen de un público que ha aprendido, a fuerza de costumbre y enamoramiento, a que determinados timbres pasen a formar parte indisociable de las películas y por extensión, de su vida misma.
¿Qué es mejor, escuchar la auténtica voz de Gregory Peck o la de los más de 10 dobladores españoles que el actor tuvo a lo largo de su vida? Aunque la respuesta parezca una obviedad, todavía muchos se resisten a la versión original.
Cuando llevaba 10 años trabajando en el mundo del cine, el actor polaco 

El precio de la entrada, el ruido de la sala, el olor a palomitas. La lluvia, la hora, el frío. Tener que ponerse de acuerdo. Los niños. Las películas. La fila 2. Y el precio de la entrada. Y los aztecas. Todo son razones para no ir al cine en 2012. O tal vez no.



